Explore las diferencias críticas entre un roadshow y un prospecto, y cómo cada uno influye en las decisiones de los inversores.
DE LOS PCGA A LOS AJUSTADOS: CÓMO CONCILIAR UN INFORME DE GANANCIAS SIN DEJARSE ENGAÑAR
Obtenga claridad sobre cómo se diferencian los PCGA y las ganancias ajustadas, cómo conciliarlos y qué deben buscar los inversores inteligentes.
¿Qué son los PCGA y las ganancias ajustadas?Cuando una empresa que cotiza en bolsa informa sobre su rendimiento financiero, suele publicar dos conjuntos de cifras: las que cumplen con los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados (PCGA) y las que se denominan ganancias ajustadas o ganancias no PCGA. Comprender la diferencia entre ambos y cómo interpretar cada uno es crucial para que los inversores puedan tomar decisiones informadas.Las ganancias PCGA se calculan aplicando un conjunto estandarizado de principios contables emitidos por organismos normativos reconocidos, como el Consejo de Normas de Contabilidad Financiera (FASB) en Estados Unidos. Estos principios garantizan la coherencia y la comparabilidad entre sectores y períodos. Los PCGA consideran todos los ingresos y gastos, incluyendo cargos extraordinarios, compensación basada en acciones y costos de reestructuración.
Las ganancias ajustadas, por otro lado, excluyen ciertas partidas que la gerencia considera no recurrentes o que no reflejan las operaciones actuales de la empresa. Estas suelen incluir:
- Cargos por reestructuración
- Deterioros
- Compensación basada en acciones
- Litigios
- Costos relacionados con adquisiciones
El propósito de reportar las ganancias ajustadas es proporcionar a las partes interesadas una visión más clara del desempeño operativo de la empresa, excluyendo lo que se considera perturbaciones extraordinarias. Sin embargo, estos ajustes a veces pueden oscurecer el rendimiento en lugar de aclararlo si no se examinan cuidadosamente.
Las ganancias ajustadas no se auditan con la misma intensidad que las cifras GAAP, lo que da a la gerencia margen de maniobra para decidir qué excluir. Esto hace que sea vital que los inversores ejerzan su criterio al interpretar estas cifras. Las empresas suelen proporcionar una tabla de conciliación que reduce la diferencia entre las cifras GAAP y las no GAAP. Examinar esta conciliación es esencial para comprender qué se ha excluido y por qué.
Por ejemplo, una empresa tecnológica podría reportar un ingreso neto GAAP de $150 millones, pero un ingreso neto ajustado de $300 millones, citando gastos no monetarios como la compensación basada en acciones y los cargos por deterioro. Si bien la cifra ajustada puede reflejar mejor las operaciones en curso, también presenta un panorama mucho más optimista, a veces injustificadamente. En definitiva, conocer las diferencias entre los PCGA y las ganancias ajustadas permite a los inversores evaluar correctamente el rendimiento corporativo, identificar prácticas contables agresivas y ser cautelosos con las narrativas engañosas presentes en las presentaciones para inversores y las presentaciones de resultados. Ambas cifras tienen su utilidad, pero sus significados difieren significativamente.
Cómo conciliar los PCGA y las ganancias ajustadasLa conciliación es el proceso de reducir la brecha entre las ganancias según los PCGA y las ganancias ajustadas (no PCGA). Este paso es fundamental para comprender completamente la salud financiera de una empresa. Si se realiza correctamente, la conciliación revela los ajustes específicos que la gerencia ha realizado y permite a los inversionistas evaluar su pertinencia. La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) exige que cualquier empresa que presente indicadores financieros no PCGA también presente una conciliación con la cifra PCGA comparable más cercana. Esto se suele realizar mediante una presentación tabular en los informes de resultados trimestrales o anuales.
Para conciliar eficazmente los resultados:
- Comience con los ingresos netos según los PCGA: Este es el resultado final oficial disponible en el estado de resultados de una empresa, que suele encontrarse en el anverso del Formulario 10-Q o 10-K.
- Revise la tabla de conciliación: Las empresas que cotizan en bolsa y que informan sobre sus ganancias no conformes a los PCGA suelen incluir un anexo o tabla complementaria que vincula los resultados según los PCGA y los ajustados. Las tablas deben detallar cada ajuste con claridad.
- Examine cada ajuste: Determine si las exclusiones son realmente no recurrentes o simplemente costos operativos que se reclasifican. Exclusiones comunes, como la compensación basada en acciones y la amortización de activos intangibles, suelen ser costos regulares en empresas tecnológicas o biotecnológicas, no gastos puntuales genuinos.
- Evaluar la consistencia: Compare los ajustes entre trimestres y años. Excluir sistemáticamente los mismos tipos de cargos (por ejemplo, acuerdos legales o costos de reestructuración) plantea dudas sobre su naturaleza recurrente.
- Normalizar las ganancias: Aplique su propio criterio y, si es necesario, elimine o restablezca ciertos ajustes para desarrollar una versión que se ajuste a su tesis de inversión. Los analistas de ventas suelen realizar este paso al modelar pronósticos financieros y valorar una empresa.
Consideremos una empresa ficticia, Orion Widgets Ltd. Supongamos que sus ingresos netos según los PCGA son de 120 millones de libras esterlinas, pero con ingresos ajustados declarados de 200 millones de libras esterlinas. Tras la inspección, la conciliación muestra que se eliminaron 50 millones de libras esterlinas por "costos de reestructuración" y 30 millones de libras esterlinas por "compensación basada en acciones". Una investigación más profunda podría revelar que estas iniciativas de reestructuración puntuales se han llevado a cabo anualmente durante cinco años. Asimismo, los incentivos basados en acciones podrían formar parte integral de los planes de compensación para empleados.
Si bien las ganancias ajustadas generales pueden presentar una fachada prometedora, el inversor astuto debe analizar las capas que se presentan en la conciliación para evaluar la legitimidad y la importancia de dichas diferencias. De esta manera, se evita tomar decisiones basadas en una rentabilidad inflada y se garantiza que las evaluaciones de inversión se basen en una visión equilibrada de la calidad de las ganancias.
En última instancia, el proceso de conciliación transforma las ganancias no GAAP de una métrica potencialmente engañosa en una herramienta de análisis, siempre que se aborde con diligencia y una buena dosis de escepticismo.
Riesgos y señales de alerta a tener en cuenta
Si bien las ganancias ajustadas pueden ofrecer información valiosa sobre el rendimiento subyacente de una empresa, también conllevan un riesgo considerable si se utilizan de forma imprudente. Una serie de señales de alerta deberían incitar a los inversores a analizar estas cifras con más detenimiento.
A continuación, se presentan varias señales de alerta y posibles riesgos comunes:
- Ajustes persistentes: Los ajustes que se consideran no recurrentes, pero que aparecen cada trimestre o año, son sospechosos. Algunos ejemplos incluyen cargos regulares por reestructuración o frecuentes deterioros de activos.
- Exclusión de gastos básicos: Cuando las empresas excluyen gastos como la compensación basada en acciones o la depreciación y amortización, pueden inflar la rentabilidad de forma incorrecta. Para muchas empresas, estos son aspectos fundamentales de la actividad empresarial.
- Falta de Transparencia: Los ajustes vagos o de suma global, por ejemplo, "cargos varios", sin una explicación clara, socavan la credibilidad y sugieren una posible ofuscación.
- Gran Discrepancia entre los PCGA y las Ganancias Ajustadas: Una diferencia pronunciada puede indicar una contabilidad agresiva. Los inversores deben ser cautelosos, especialmente si las ganancias según los PCGA se mantienen estables o son negativas, mientras que las ganancias ajustadas parecen significativamente positivas.
- Oportunidad Estratégica: Los ajustes programados para compensar las tendencias financieras negativas o distraer la atención de los bajos ingresos básicos pueden indicar una gestión de las ganancias y una posible manipulación.
Los reguladores se han vuelto cada vez más vigilantes para garantizar que las presentaciones no ajustadas a los PCGA no sean engañosas. La SEC ha emitido múltiples comunicados que recalcan que dichas cifras deben conciliarse, explicarse y no presentarse con mayor prominencia que los resultados según los PCGA. Sin embargo, algunas empresas aún tienden a aprovechar la flexibilidad de las métricas no GAAP para obtener una imagen favorable de los inversores.
Para mitigar estos riesgos, los inversores deberían:
- Centrarse en el flujo de caja como perspectiva complementaria: El flujo de caja operativo y el flujo de caja libre son menos propensos a la manipulación y proporcionan una visión sólida del motor financiero de una empresa.
- Comparar con competidores: Los ajustes de referencia entre empresas del mismo sector pueden revelar valores atípicos o tácticas inusuales.
- Leer las transcripciones de las presentaciones de resultados: Los comentarios de la gerencia a menudo profundizan en la naturaleza de los ajustes, ofreciendo un contexto que no es evidente solo en los informes financieros.
En resumen, las ganancias ajustadas pueden ser útiles en el análisis de las operaciones en curso de una empresa, pero nunca deben tomarse al pie de la letra. Los inversores deben equilibrar el atractivo de unas métricas de rentabilidad más limpias con una visión crítica de lo que se elimina de la ecuación. La transparencia, la coherencia y el contexto son factores clave que diferencian los ajustes razonables de la narrativa financiera.
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