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ERRORES OBJETIVOS COMUNES: PROMETER UN RENDIMIENTO EXCESIVO Y SUBESTIMAR EL RIESGO
Prometer rendimientos excesivos y subestimar el riesgo pueden hacer descarrilar las carteras.
¿Qué significa sobreprometer una rentabilidad?
Prometer sobreprometer una rentabilidad se refiere a promover o comprometerse con niveles de rendimiento de inversión poco realistas o insostenibles según datos históricos, las condiciones imperantes del mercado o los fundamentos de los activos subyacentes. Es un error que las proyecciones se establezcan demasiado altas, a menudo para atraer inversores, crear una diferenciación competitiva o justificar comisiones y estrategias.
Cómo se producen las promesas excesivas en los productos financieros
Las promesas excesivas pueden ocurrir en varios vehículos de inversión:
- Fondos de inversión y ETF: Ofrecen rendimientos implícitos que asumen condiciones perfectas o escenarios optimistas.
- Fondos de pensiones: Utilizan tasas de rendimiento esperadas demasiado optimistas para reducir las estimaciones del déficit del fondo.
- Capital privado: Proyectan tasas internas de rendimiento (TIR) que no se materializan debido a retrasos, fluctuaciones del mercado o salidas mal gestionadas.
- Asesores financieros: Promocionan estrategias que supuestamente "superan al mercado" de forma consistente con una volatilidad mínima.
El Factores psicológicos que impulsan las promesas excesivas
La economía conductual revela sesgos cognitivos que contribuyen a las promesas excesivas:
- Sesgo de optimismo: Tendencia a sobreestimar los resultados favorables o subestimar los riesgos.
- Pronóstico basado en incentivos: Los asesores o gestores de fondos tienen estructuras de incentivos vinculadas al rendimiento de las ventas o a los activos gestionados.
- Sesgo de confirmación: Selección de ventanas o escenarios históricos que justifiquen las proyecciones deseadas.
Consecuencias en la vida real
Ejemplos de mercados afectados por rendimientos sobreprometidos:
- Crisis financiera de 2008: Los valores respaldados por hipotecas subprime utilizaron modelos inflados que asumían tasas de impago mínimas.
- Burbuja tecnológica (1999-2000): Se proyectaba que las empresas en sus etapas iniciales alcanzarían un crecimiento exponencial con un historial de ingresos mínimo.
- Auge de las criptomonedas: Muchas ICO prometían rendimientos astronómicos que no se sustentaban en fundamentos.
Perspectiva regulatoria sobre proyecciones poco realistas
Los organismos reguladores como la SEC y la FCA monitorean cada vez más las proyecciones de rendimiento exageradas. La divulgación de riesgos y las normas de cumplimiento se han fortalecido, especialmente en los materiales de marketing. Si bien existe supervisión, la educación sigue siendo clave: los inversores deben cuestionar los supuestos utilizados en cualquier pronóstico de rentabilidad.
Mitigación de la exposición personal a promesas excesivas
Los inversores y asesores pueden mitigar el riesgo de promesas excesivas mediante:
- Cuestionar los supuestos utilizados en los modelos de rendimiento.
- Revisar las rentabilidades promedio a largo plazo en lugar de los máximos recientes.
- Diversificar para evitar una exposición excesiva a promesas de alta rentabilidad.
- Seguir los estándares fiduciarios al asesorar a los clientes.
Comprender estos elementos garantiza una planificación financiera más fiable y una mejor gestión de las expectativas en todos los entornos de mercado.
¿Qué es el riesgo de subvaloración?
En términos de inversión, el riesgo de subvaloración implica no tener en cuenta todos los posibles escenarios negativos o incertidumbres estructurales al evaluar el precio de un activo. Esto puede distorsionar las señales del mercado, fomentar la especulación excesiva y conducir a asignaciones de capital inadecuadas y generalizadas.
Áreas clave donde el riesgo está infravalorado
La infravaloración del riesgo tiende a manifestarse en los siguientes sectores:
- Mercados de bonos: Deuda con calificación AAA, cuyo precio se considera libre de riesgo a pesar de la liquidez del emisor, la exposición geopolítica o el riesgo de impago.
- Inmobiliario: Ignorar la volatilidad geográfica, los cambios regulatorios o el exceso de oferta en los modelos de precios.
- Valoraciones de OPV: Emprendedores e inversores pueden impulsar valoraciones exorbitantes basándose únicamente en el crecimiento de usuarios, omitiendo los riesgos regulatorios u operativos.
Ejemplos sistémicos de riesgo infravalorado
Los inversores institucionales, en ocasiones, han magnificado dicho riesgo, a veces sin saberlo:
- Sector bancario: Antes de 2008, los swaps de incumplimiento crediticio y los valores respaldados por hipotecas se estructuraban y vendían como de bajo riesgo.
- Acciones de crecimiento: Las acciones tecnológicas en mercados alcistas tienden a cotizar a múltiplos que ignoran la inminente saturación competitiva, las medidas regulatorias y las presiones sobre los tipos de interés.
El papel de los entornos de bajos tipos de interés
Los períodos prolongados de bajos tipos de interés ofrecen financiación barata y fomentan la rentabilidad de las empresas con mayor riesgo. En tales contextos, los inversores buscan rendimientos que superan su tolerancia al riesgo, acumulando a menudo activos con perfiles de rentabilidad ajustados al riesgo desfavorables.
Contribuciones conductuales a la infravaloración del riesgo
De forma similar a la sobrepromesa de rentabilidad, la infravaloración del riesgo está relacionada con distorsiones cognitivas:
- Sesgo de actualidad: Los inversores extrapolan las ganancias recientes hacia el futuro, ignorando las señales de advertencia.
- Ilusión de control: Asume que el riesgo es controlable únicamente mediante la diversificación o las coberturas.
- Pensamiento de grupo: El exceso de confianza se amplifica en escenarios de inversión basados en el consenso (por ejemplo, fondos que se imitan entre sí).
Señales de advertencia de que el riesgo está siendo infravalorado
- Activos que se aprecian rápidamente sin fundamento Cambio.
- Métricas de volatilidad bajas o en descenso en mercados sobrecalentados.
- El uso de un alto apalancamiento se está volviendo común en todos los sectores.
- Desconsideración generalizada del mercado por la planificación de escenarios o los riesgos de cola.
Formas de prevenir la infravaloración del riesgo
Desarrollar un enfoque de inversión resiliente incluye:
- Mantener sólidas pruebas de estrés a la baja para las carteras.
- Analizar los escenarios más desfavorables, no solo los casos base.
- Monitorear la volatilidad implícita y los diferenciales de crédito para detectar indicios de complacencia.
- Ajustar el apetito por el riesgo en función de las señales geopolíticas, monetarias e inflacionarias.
Comprender si los precios actuales reflejan el verdadero riesgo subyacente es esencial para salvaguardar el capital a lo largo del tiempo.
Por qué estos dos errores suelen ir de la mano
Prometer rentabilidades excesivas y subestimar el riesgo son errores gemelos que suelen coexistir en la inversión moderna, alimentados por incentivos estructurales, sesgos psicológicos y una interpretación errónea del contexto histórico. Juntos, distorsionan las expectativas de los inversores y las decisiones de asignación de activos.
Las promesas poco realistas conducen a una evaluación errónea del riesgo
Cuando las rentabilidades se proyectan con base en supuestos de crecimiento poco realistas, la percepción del riesgo a menudo se minimiza de forma incorrecta. Si esto continúa sin control, el dinero busca activos con precios incorrectos en ambos ejes: suposiciones de rentabilidad infladas y evaluación de riesgos suprimida.
Incentivos de los gestores de fondos frente a resultados de los inversores
A menudo existen objetivos contradictorios entre los gestores de activos y los inversores finales:
- Gestores: Motivados por los índices de rendimiento, la acumulación de activos y las estructuras de comisiones.
- Inversores: Buscan un rendimiento sostenible, a largo plazo y calibrado en función del riesgo.
Esta divergencia puede provocar una desalineación de los resultados, donde los gestores priorizan la rentabilidad a corto plazo en lugar de la integridad del riesgo a largo plazo.
Cómo afecta esto a la construcción de la cartera
- Las carteras se sesgan hacia activos con narrativas optimistas de potencial alcista.
- Se descuidan las herramientas de mitigación de riesgos, como las coberturas y los colchones de liquidez. Maximizar la rentabilidad.
- La búsqueda de índices de referencia eclipsa la diversificación y el reequilibrio.
Corregir el rumbo
Una sólida gobernanza de las inversiones requiere alinear las oportunidades alcistas con la tolerancia al riesgo. Los enfoques incluyen:
- Establecer supuestos de rentabilidad realistas basados en datos.
- Considerar las caídas de rentabilidad, la volatilidad y los periodos de recuperación en la planificación estratégica.
- Monitorear las tendencias macroeconómicas (inflación, tipos de interés, riesgos geopolíticos) e integrarlas en los supuestos de fijación de precios de los activos.
- Reforzar la responsabilidad fiduciaria entre los profesionales financieros mediante el cumplimiento normativo y la formación continua.
Crear expectativas resilientes
Invertir no se trata de eliminar la incertidumbre, sino de comprenderla y gestionarla. El antídoto contra las promesas excesivas y la infravaloración no es el pesimismo, sino la disciplina. La rentabilidad a largo plazo se maximiza no solo buscando el crecimiento, sino también conteniendo los daños mediante un adecuado reconocimiento del riesgo.
Los inversores institucionales, los asesores financieros y los participantes minoristas deben evaluar continuamente si sus expectativas de rentabilidad se corresponden con una visión equilibrada de los riesgos subyacentes. Cuando se gestionan conjuntamente de forma inteligente, las carteras tienen una mayor probabilidad de alcanzar objetivos realistas.
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