SEÑALES DE BRECHA DEL PIB EN LOS MERCADOS: QUÉ SIGNIFICA PARA LAS ACCIONES Y LOS BONOS
Conozca cómo la brecha del PIB impacta las acciones y la renta fija al indicar holgura económica o sobrecalentamiento de la economía.
Cálculo de la brecha del PIB
La brecha del PIB suele expresarse como porcentaje del PIB potencial mediante la siguiente fórmula:
Brecha del PIB (%) = [(PIB real - PIB potencial) / PIB potencial] x 100
Estimar el PIB potencial es complejo: implica modelar las tendencias de productividad, la capacidad del mercado laboral, el stock de capital y los avances tecnológicos. Instituciones como la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) o el Fondo Monetario Internacional (FMI) proporcionan estimaciones periódicas del producto potencial para ayudar a medir la brecha del PIB.
Brecha del PIB como indicador adelantado
La brecha del PIB sirve como indicador macroeconómico adelantado. Una brecha negativa persistente suele indicar presiones recesivas, una menor demanda de los consumidores y un alto desempleo. Por el contrario, una brecha positiva puede indicar presiones inflacionarias, cadenas de suministro congestionadas y presiones sobre los costes salariales. Los inversores monitorean los cambios en esta métrica para anticipar puntos de inflexión en las tasas de interés, la inflación y la confianza general del mercado. Por ejemplo, cuando la brecha del PIB se reduce desde niveles muy negativos, puede indicar una recuperación económica, lo que podría ser positivo para la renta variable. Sin embargo, si la brecha se vuelve persistentemente positiva, podría generar temores de sobrecalentamiento, lo que llevaría a los bancos centrales a endurecer sus políticas, lo que a menudo es una señal bajista para las acciones y los bonos.
Sectores más afectados
El estado de la brecha del PIB influye en el rendimiento del sector de forma desigual:
- Acciones tecnológicas y de crecimiento: Suelen beneficiarse de las bajas tasas de interés durante los períodos de brecha negativa del PIB, pero presentan un rendimiento inferior durante los ciclos de revalorización.
- Industrias financieras: Tienden a repuntar a medida que la economía se recupera y se cierra la brecha del PIB, especialmente cuando las curvas de rendimiento se inclinan.
- Industrias cíclicas e industriales: Estos sectores suelen tener un rendimiento superior cuando la brecha del PIB se contrae debido a un mejor impulso económico.
- Servicios públicos y defensivos: Suelen retrasarse durante el cierre de las brechas del PIB y la recuperación temprana, pero pueden proporcionar estabilidad durante los períodos de sobrecalentamiento. Los inversores suelen reposicionar sus carteras en función de las expectativas sobre las trayectorias de la brecha del PIB, favoreciendo a menudo a los ganadores de principios de ciclo a medida que la brecha se reduce y optando por activos defensivos si la brecha corre el riesgo de volverse positiva.
El mercado de bonos presta mucha atención a la brecha del PIB, ya que influye en las perspectivas de inflación y las trayectorias de los tipos de interés. Una brecha del PIB amplia y negativa suele reflejar una holgura económica y una presión inflacionaria moderada. En estos entornos, los bancos centrales mantienen políticas acomodaticias, generalmente favorables para los precios de los bonos, ya que los tipos de interés se mantienen bajos o siguen bajando.
Reacción al cierre y a las brechas positivas
A medida que la brecha del PIB se reduce, los rendimientos de los bonos suelen subir ante la expectativa de una política monetaria más restrictiva. Los inversores comienzan a descontar subidas de tipos y una inflación más fuerte en el futuro. Si la brecha se vuelve positiva, esto cobra especial relevancia, lo que indica un posible sobrecalentamiento y un aumento de los riesgos de inflación. Los bonos de larga duración, que son los más sensibles a las expectativas de tipos, suelen ser los más afectados en estas transiciones. La curva de rendimientos también tiende a aplanarse en este contexto, ya que los rendimientos a corto plazo aumentan más rápido debido a las medidas de los bancos centrales.Inflación y rendimientos reales
Un cierre de la brecha del PIB envía señales tempranas del regreso de las presiones inflacionarias. Los inversores en renta fija observan de cerca los aumentos concomitantes en el crecimiento salarial, los precios de las materias primas y los indicadores básicos del IPC. Los rendimientos reales (rendimientos ajustados a la inflación) se ven significativamente influenciados. Los aumentos sostenidos de los tipos reales pueden provocar caídas generalizadas en los mercados de renta fija, especialmente en instrumentos de alta duración, como los bonos del Tesoro o los bonos corporativos con grado de inversión.
Por el contrario, cuando la brecha del PIB se mantiene negativa durante períodos prolongados, los inversores en bonos suelen preferir los activos de larga duración. Esto se debe a las expectativas de un apoyo político sostenido y a la ausencia de fuerzas inflacionarias. En este contexto, es más probable que los bancos centrales mantengan o incluso amplíen sus programas de compra de bonos, lo que añade un apoyo directo al mercado.
Posicionamiento de las carteras de renta fija
El estado de la brecha del PIB puede orientar la construcción de la cartera de renta fija:
- Brecha negativa: Añadir duración mediante bonos del Tesoro y bonos de alta calidad; los bonos indexados a la inflación podrían quedar rezagados.
- Cerrar la brecha: Reducir la duración; favorecer los valores con tipo de interés variable y la rotación sectorial hacia el sector financiero.
- Brecha positiva: Prepararse para el ajuste; considerar la infraponderación de los vencimientos a largo plazo y el uso de coberturas contra la inflación.
Los inversores y gestores de fondos suelen utilizar las tendencias de la brecha del PIB junto con las revisiones de la inflación y las directrices de los bancos centrales para calibrar la exposición al riesgo de los bonos. El contexto macroeconómico, tal como se infiere de esta única cifra, ayuda a determinar el valor relativo de los títulos gubernamentales, crediticios y vinculados a la inflación.