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CÓMO LAS RESTRICCIONES DEL CET1 IMPULSAN LAS RECOMPRAS, LOS DIVIDENDOS Y EL CRECIMIENTO DE LOS PRÉSTAMOS
Comprender el equilibrio estratégico que mantienen los bancos entre los requisitos de capital y la rentabilidad para los accionistas.
Comprensión del CET1 y su importancia regulatoria
El capital ordinario de nivel 1 (CET1) se considera el capital de mayor calidad que posee un banco. Comprende el capital básico, que incluye acciones ordinarias y ganancias retenidas, lo que proporciona una sólida protección contra el estrés financiero. El CET1 desempeña un papel fundamental a la hora de determinar la capacidad de un banco para absorber pérdidas, mantener la solvencia y apoyar un crecimiento sostenible.
Las autoridades reguladoras, en particular bajo las directrices de Basilea III, han implementado requisitos mínimos de CET1 para garantizar la resiliencia de las instituciones financieras. Según las regulaciones recientes, los bancos deben mantener un ratio mínimo de CET1 del 4,5%, con colchones adicionales para el riesgo sistémico y las preocupaciones anticíclicas, lo que podría elevar los requisitos efectivos al 10,5% o más.
Este requisito influye prácticamente en todas las decisiones estratégicas de asignación de capital que toman los bancos. Cuando los ratios de capital se acercan a sus mínimos regulatorios, las instituciones financieras deben tomar decisiones cruciales entre devolver capital a los accionistas, reforzar el capital de reserva o ampliar las carteras de préstamos.
Cálculo del ratio CET1
El ratio CET1 se determina dividiendo el capital CET1 de un banco entre sus activos ponderados por riesgo (APR). La fórmula es la siguiente:
- Ratio CET1 = Capital CET1 / Activos ponderados por riesgo
Los activos ponderados por riesgo se calculan asignando diferentes ponderaciones a las distintas categorías de activos bancarios en función del riesgo crediticio que conllevan. Por ejemplo, los bonos del Estado suelen tener una ponderación de riesgo baja, mientras que los préstamos al consumo sin garantía suelen tener una ponderación más alta.
A medida que aumentan los APR o disminuye el capital CET1, el ratio disminuye, lo que restringe el margen de maniobra financiero y regulatorio del que goza un banco. Esta dinámica implica que la estrategia de un banco en materia de préstamos, dividendos y recompra de acciones debe estar cuidadosamente sincronizada con su gestión de capital CET1.
Colchones CET1 y Objetivos de Capital
Además del mínimo regulatorio, los bancos suelen mantener voluntariamente colchones de capital superiores a los requeridos. Estos objetivos internos, a menudo entre 200 y 300 puntos básicos por encima del mínimo regulatorio, permiten flexibilidad en entornos de mercado o crédito impredecibles. Incumplir estos límites internos, incluso cumpliendo con la normativa oficial, puede generar inquietud entre los accionistas y generar escrutinio regulatorio.
Por lo tanto, los bancos son cautelosos no solo en cuanto al cumplimiento regulatorio, sino también en la preservación de colchones internos sólidos. Las implicaciones son significativas: cualquier distribución de capital (por ejemplo, dividendos en efectivo o recompra de acciones) se nutre de este colchón, a menos que se planifique una reposición mediante ganancias o instrumentos de capital.
Revisión Supervisora y Pruebas de Estrés
Los procesos de supervisión, como el SREP europeo o el CCAR estadounidense, incorporan escenarios de estrés prospectivos. Estos ejercicios examinan cómo el ratio CET1 de un banco resistiría condiciones económicas adversas simuladas. Los resultados influyen en si los bancos pueden proceder con las distribuciones o las acciones de capital según lo previsto. Por lo tanto, el rendimiento del CET1 en situaciones de estrés se convierte en un factor clave en la planificación estratégica.
En resumen, el CET1 no es simplemente una red de seguridad; es el eje central de las decisiones que impulsan la trayectoria de crecimiento de un banco, la valoración de mercado y la confianza de los grupos de interés.
La elección estratégica de la rentabilidad del capital para los accionistas
Una vez que el capital CET1 de un banco supera los umbrales regulatorios y los objetivos internos, la institución puede considerar la devolución del exceso de capital a los accionistas. Los principales instrumentos para ello incluyen el pago de dividendos y la recompra de acciones. Ambos se consideran compromisos con el valor para los accionistas y señales de confianza de la dirección en la capacidad de gestión de riesgos de la institución y su rendimiento futuro.
Dividendos en el contexto del CET1
Los dividendos representan un compromiso recurrente. Una vez iniciados o incrementados, implican cierto grado de consistencia, lo que los convierte en una estrategia central, pero también en una estrategia cautelosa. Dado que los dividendos son salidas de efectivo, su aprobación requiere certeza sobre las ganancias futuras y la preservación del capital.
Los reguladores supervisan de cerca las distribuciones de dividendos para garantizar que no reduzcan los niveles críticos de CET1. Durante períodos de incertidumbre económica, como la crisis financiera mundial o la pandemia de COVID-19, los organismos reguladores, como el Banco Central Europeo y la Reserva Federal, han limitado o incluso prohibido los dividendos de los bancos para preservar el capital.
Cada pago de dividendos reduce las ganancias retenidas, lo que impacta directamente en el capital CET1. Por lo tanto, las ratios de pago de dividendos regulares y elevadas solo son sostenibles cuando un banco genera consistentemente ganancias sólidas que impulsan los saldos de CET1.
Recompra de acciones y eficiencia del capital
Las recompras ofrecen mayor flexibilidad en comparación con los dividendos, ya que pueden ajustarse o suspenderse sin generar alarma. También tienen un doble efecto en las ratios CET1: si bien la recompra de acciones reduce el capital CET1 (al igual que las compras de fondos de ganancias retenidas), una menor cantidad de acciones en circulación implica mayores ganancias por acción, lo que podría generar un aumento de la valoración.
Sin embargo, las restricciones de CET1 imponen límites cautelosos a la escala de las recompras. Cuando el capital CET1 es limitado o los RWA aumentan, los bancos pueden priorizar las recompras en favor del crecimiento orgánico o la retención de dividendos.
En las presentaciones de resultados y los planes de gestión de capital, los ejecutivos bancarios suelen describir su margen de maniobra para el CET1: la diferencia entre su ratio de liquidez y sus objetivos estratégicos. Esta métrica orienta las decisiones sobre cómo equilibrar la reinversión de capital frente a la distribución. Por ejemplo, un banco con un superávit significativo de CET1 puede optar por recompras si las adquisiciones o los nuevos préstamos se ven limitados por la baja demanda del mercado.
Equilibrio entre crecimiento y rentabilidad para los accionistas
Los bancos deben encontrar el equilibrio entre la inversión de capital para el crecimiento futuro (por ejemplo, ampliar la cartera de préstamos o invertir en tecnología) y la rentabilidad inmediata para los accionistas. El CET1 sirve como parámetro para todas estas asignaciones estratégicas. Los analistas e inversores examinan detenidamente las previsiones de CET1 y los objetivos de rentabilidad del capital de un banco para evaluar si la rentabilidad del capital es sostenible.
En determinadas geografías o condiciones de mercado, los incentivos regulatorios pueden premiar la conservación del capital en lugar de pagos agresivos, por ejemplo, mediante un trato favorable en las pruebas de estrés o la planificación de la resolución. Por el contrario, en ocasiones, una alta rentabilidad del capital es necesaria para retener a los inversores o gestionar las valoraciones, especialmente en entornos de tipos de interés bajos, donde las oportunidades de crecimiento orgánico son limitadas.
En última instancia, el CET1 actúa no solo como una limitación, sino como un marco para la planificación estratégica. Los bancos bien capitalizados son los que tienen mayor confianza en la ejecución de estrategias de rentabilidad, manteniendo al mismo tiempo la agilidad en mercados volátiles.
Cómo las restricciones del CET1 afectan las estrategias de préstamoEl crecimiento de los préstamos es un motor esencial de la rentabilidad bancaria. Sin embargo, la expansión de la cartera de préstamos de un banco se ve limitada por la adecuación de capital del CET1. Cada nuevo préstamo se suma a los activos ponderados por riesgo (APR) del banco, lo que incrementa el denominador en el cálculo del CET1 y potencialmente presiona el ratio resultante.Crecimiento de los APR y su impacto en el CET1A diferencia de los activos de bajo riesgo, como los bonos soberanos, los préstamos comerciales y minoristas suelen tener ponderaciones de riesgo más altas (del 20 % al 150 %, según el perfil del prestatario y la garantía). Esto significa que una expansión crediticia agresiva, especialmente en los segmentos de mayor rendimiento, puede erosionar rápidamente los ratios CET1 si no se acompaña de un crecimiento proporcional del capital.Durante períodos de optimismo económico, los bancos a menudo se enfrentan al reto de satisfacer la mayor demanda de crédito y, al mismo tiempo, preservar los estándares regulatorios de capital. Con recursos CET1 finitos, las decisiones estratégicas deben priorizar los sectores a los que prestar, equilibrando la rentabilidad con la exposición al capital regulatorio.
Optimización de la ponderación por riesgo y fijación de precios de los préstamos
Los bancos gestionan el impacto del CET1 en el crecimiento de los préstamos optimizando la asignación de la ponderación por riesgo. Esto puede implicar centrarse en sectores de bajo riesgo, mejorar las condiciones de los préstamos o mejorar los estándares de suscripción. Enfoques más sofisticados incluyen técnicas de mitigación del riesgo crediticio, como la colateralización o la titulización, que ayudan a reducir la carga de los APR.
La fijación de precios de los préstamos también refleja las limitaciones del CET1. Para compensar el consumo de CET1, los bancos pueden aumentar los márgenes de interés de los productos con alto contenido de APR. Por el contrario, se pueden promover productos con menor margen si ofrecen un bajo consumo de capital, lo que permite un crecimiento del volumen dentro de las limitaciones de capital.
El reequilibrio de la cartera es una táctica frecuente. Los bancos revisan las exposiciones existentes para eliminar activos de alto riesgo o ineficientes en términos de capital, liberando CET1 para préstamos más estratégicamente alineados. Este proceso requiere más que un análisis financiero; depende en gran medida de las previsiones de capital regulatorio y de las perspectivas económicas.
Crecimiento versus Distribución de Capital
Existe una tensión crónica entre la asignación de capital para la expansión crediticia y las distribuciones a los accionistas. Cuando el superávit de capital de capital ordinario (CET1) es significativo, ambas opciones pueden proceder simultáneamente. Sin embargo, en entornos con restricciones de capital, los bancos suelen priorizar una de ellas. Las instituciones que participan en recompras agresivas de acciones o en esquemas de pago de dividendos elevados suelen reducir el crecimiento del crédito o buscar captaciones de capital externo.
Además, las condiciones macroprudenciales más generales influyen en el cálculo de préstamos/CET1. Durante recesiones económicas o un endurecimiento regulatorio, los modelos de APR pueden recalibrarse, lo que aumenta las ponderaciones de riesgo efectivas y limita aún más la capacidad de capital, desalentando así la concesión de nuevos préstamos incluso cuando la demanda del mercado es fuerte.
Tecnología y Toma de Decisiones Crediticias
La banca moderna aprovecha cada vez más el análisis y los modelos de calificación crediticia para mejorar la eficiencia del capital. Una mejor evaluación de riesgos facilita una optimización más granular de los RWA, lo que garantiza que el CET1 se asigne a las oportunidades de préstamo más rentables y eficientes en términos de capital.
Además, los canales de originación digital permiten a los bancos escalar la financiación sin aumentar los costes fijos, lo que ayuda a compensar la dilución de la rentabilidad causada por los límites de capital impuestos por el CET1. Las colaboraciones con empresas fintech y los sistemas de crédito basados en IA se están convirtiendo así en herramientas fundamentales para gestionar la intersección del CET1 y la estrategia de volumen de crédito.
En conclusión, la influencia del CET1 en el crédito es multidimensional. Si bien impone restricciones, también fomenta la innovación en la gestión de riesgos, la fijación de precios y la estrategia de cartera, lo que en última instancia refuerza la resiliencia sistémica y los paradigmas de crecimiento sostenible.
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