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LISTA DE VERIFICACIÓN DE RIESGOS PARA INVERSORES: IDENTIFICACIÓN DE LA EXPOSICIÓN A ACCIONES AL PORTADOR EN EMPRESAS
Una guía para identificar los riesgos de las acciones al portador en las inversiones
¿Qué son las acciones al portador?
Las acciones al portador son un tipo de valor patrimonial que pertenece a quien posee físicamente el certificado de acciones. A diferencia de las acciones nominativas, las acciones al portador no registran la identidad del titular en un registro o libro mayor central. Esta característica las hace altamente transferibles y, históricamente, atractivas debido al anonimato que brindan.
Tradicionalmente emitidas en papel, las acciones al portador se transfieren simplemente entregando el certificado. Este anonimato y facilidad de transferencia, si bien convenientes para algunos fines legítimos, también han convertido a las acciones al portador en un blanco de escrutinio en la lucha contra las actividades financieras ilícitas, como la evasión fiscal, la corrupción y el lavado de dinero.
Los gobiernos y organismos reguladores de todo el mundo han impuesto cada vez más restricciones o prohibiciones directas a las acciones al portador debido a estas preocupaciones. Muchos países ahora exigen la conversión de las acciones al portador en acciones nominativas o exigen su inmovilización (depositándolas en un custodio regulado). Aun así, las acciones al portador pueden suponer riesgos ocultos para los inversores corporativos, especialmente en jurisdicciones donde la supervisión sigue siendo laxa o los requisitos de divulgación son limitados.
¿Por qué las acciones al portador presentan riesgos de inversión?
Para los inversores institucionales y minoristas, las acciones al portador pueden representar un riesgo significativo al evaluar posibles inversiones. Las principales preocupaciones incluyen:
- Falta de transparencia en la propiedad: Dado que las acciones al portador confieren la propiedad en función de la posesión, no existe un registro fácilmente identificable de los accionistas. Esto oscurece la estructura de propiedad efectiva de una empresa.
- Mayor escrutinio regulatorio: Las entidades vinculadas a las acciones al portador pueden estar sujetas a una mayor diligencia debida por parte de los reguladores en centros financieros como la UE, el Reino Unido y Estados Unidos. Esto podría retrasar las transacciones y complicar el cumplimiento normativo:
- Riesgos reputacionales: Las empresas que permiten acciones al portador o acuerdos de tenencia vinculados a instrumentos al portador pueden parecer opacas, lo que genera dudas para los inversores sujetos a estándares ESG o responsabilidades fiduciarias.
- Riesgos de fraude y uso indebido: La posibilidad de uso indebido, en particular en casos de evasión fiscal o blanqueo de capitales, representa una amenaza para el cumplimiento normativo que puede repercutir en la cartera general del inversor.
Novedades regulatorias internacionales
En respuesta a estos riesgos, organismos internacionales como el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), la OCDE y la Comisión Europea han impulsado la transparencia y la reducción del uso de valores al portador. Los cambios legislativos más importantes incluyen:
- Quinta Directiva contra el Blanqueo de Capitales (5AMLD): Este reglamento de la UE exige que los Estados miembros eliminen las acciones al portador, a menos que puedan inmovilizarse o registrarse mediante supervisión gubernamental.
- Ley de Transparencia Corporativa de EE. UU.: Como parte de la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2021, esta ley exige a las entidades que informen sobre la titularidad real para reducir el uso indebido de sociedades fantasma, lo que indirectamente frena la viabilidad de los valores al portador en filiales extranjeras de empresas estadounidenses.
- Iniciativas de la OCDE: Estas incluyen recomendaciones que desalientan el uso de acciones al portador, a menos que sean totalmente rastreables o estén en manos de custodios regulados.
A pesar de estas reformas, persisten lagunas en la aplicación de la normativa, especialmente en los centros financieros extraterritoriales. Por lo tanto, los inversores deben ejercer la debida diligencia independiente y utilizar marcos basados en el riesgo al interactuar con entidades potencialmente expuestas.
Cómo identificar la exposición corporativa a acciones al portadorLos inversores deben evaluar cuidadosamente sus carteras y posibles inversiones corporativas para detectar cualquier exposición a acciones al portador. Esta tarea, aunque compleja, puede abordarse metódicamente mediante métodos de diligencia debida estructurada. A continuación, se presenta una lista de verificación para facilitar este proceso:Paso 1: Realizar un análisis de la estructura de propiedadComience con un análisis completo de la estructura de propiedad de la empresa, incluyendo las matrices, filiales y afiliadas. Preste atención a las arquitecturas complejas o estratificadas, que pueden ocultar el uso de acciones al portador, ya sea directamente o a través de entidades asociadas.
- Revise el registro de acciones para garantizar su transparencia e integridad.
- Solicite detalles sobre el beneficiario final (UBO).
- Verifique si existen acuerdos de nominativos o fideicomisos que puedan estar protegiendo las participaciones al portador.
Paso 2: Examine las jurisdicciones de constitución
Algunas jurisdicciones permiten o han permitido históricamente las acciones al portador. Entre ellas se incluyen Panamá, Belice, Suiza y ciertos territorios del Caribe. Si una entidad corporativa está constituida en dicha jurisdicción, o tiene filiales allí, investigue más a fondo.
- Determine si las acciones al portador aún están legalmente permitidas en esa jurisdicción.
- Verifique si las leyes locales exigen acuerdos de inmovilización, registro o custodia para las acciones al portador.
Paso 3: Revise los estatutos sociales
Los documentos de constitución de la empresa pueden revelar si las acciones al portador están permitidas en la estructura corporativa, incluso si no se han emitido. Las señales de alerta incluyen:
- Cláusulas que permiten la emisión de acciones al portador.
- Disposiciones para la transferibilidad de acciones sin supervisión.
- Referencias a instrumentos al portador en los documentos de política del consejo.
Paso 4: Interactuar con los directores y auditores de la empresa
Las consultas directas y las entrevistas con miembros del consejo o auditores pueden proporcionar un contexto crucial. Preguntas estructuradas que se pueden plantear:
- ¿Ha emitido la empresa alguna vez acciones al portador?
- ¿Se conservan acciones en formato de certificado físico?
- ¿Cómo se verifica y se mantiene actualizada la identidad de los accionistas?
Paso 5: Utilizar señales de riesgo externas
Las listas de alerta pública, los hallazgos del periodismo de investigación y los informes de las unidades de inteligencia financiera (UIF) pueden identificar empresas o personas vinculadas a esquemas de acciones al portador. El análisis de medios de comunicación adversos y las bases de datos de suscripción como World-Check pueden ayudar a descubrir riesgos ocultos.
Paso 6: Incorporar en los perfiles de ESG y cumplimiento
La exposición a acciones al portador debe tenerse en cuenta en el perfil de riesgo ESG de la empresa, especialmente en el ámbito de la gobernanza. Para las carteras regidas por mandatos de inversión regulados, la divulgación de la exposición a valores al portador es esencial e incluso podría ser un requisito regulatorio.
Documentación e informes
Todos los hallazgos deben registrarse y presentarse en las revisiones del comité de inversión, especialmente para los inversores institucionales. Marque como de "alto riesgo" en los paneles de inversión a las entidades que declaren o identifiquen el uso de acciones al portador.
Reducción de la exposición a los riesgos de las acciones al portadorTras la identificación, el siguiente paso para los inversores es mitigar la exposición a las acciones al portador mediante acciones específicas. Esto no solo protege las carteras, sino que también alinea la gestión de inversiones con las expectativas regulatorias y los deberes fiduciarios más amplios.1. Evitar o desinvertir en participaciones de alto riesgoEn los casos en que los riesgos de las acciones al portador sean significativos, ya sea por cuestiones jurisdiccionales, sospecha de uso indebido o falta de divulgación, los inversores deben considerar:
- Incluir dichas inversiones en las políticas ESG internas.
- Eliminar gradualmente las posiciones de tenencia mediante desinversión o reasignación.
- Abstenerse de invertir en entidades que no ofrezcan la transparencia adecuada sobre la propiedad.
2. Insistir en la conversión o inmovilización
Cuando las empresas de la cartera sigan operando con acciones al portador permitidas, los inversores deberían exigir la conversión a acciones nominativas o la inmovilización obligatoria a través de custodios de confianza. Esto se alinea con las mejores prácticas globales y reduce el riesgo regulatorio.
- Exigir confirmación legal de que las acciones al portador se mantienen bajo acuerdos de custodia adecuados.
- Cuando los marcos legales lo permitan, exigir modificaciones a los estatutos sociales para prohibir la emisión futura de acciones al portador.
3. Mejorar los marcos de diligencia debida
Perfeccionar los protocolos de evaluación de riesgos para capturar la exposición a las acciones al portador. Esto incluye la actualización de cuestionarios, listas de verificación de incorporación y procesos KYC para incluir consultas relacionadas con las acciones al portador. Las clasificaciones de nivel de riesgo ahora deberían considerar explícitamente la exposición a las acciones al portador como un vector de riesgo independiente.
4. Participar en la defensa de los accionistas
Para los inversores con exposición o influencia sustancial, la participación sigue siendo una estrategia proactiva. Presentar resoluciones de accionistas, votar sobre políticas del consejo o iniciar conversaciones con representantes del consejo y comités de auditoría puede impulsar el cambio.
5. Monitorear los cambios regulatorios
La regulación internacional y local está evolucionando rápidamente. Los inversores deben monitorear los cambios en las jurisdicciones donde tienen exposición y tomar medidas preventivas de cumplimiento. La cooperación con asesores legales, asesores regulatorios y grupos de trabajo del sector garantiza que las respuestas sean oportunas y estructuradas.
6. Integrar en la puntuación de riesgo y ESG
Los motores de riesgo y los índices ESG deberían comenzar a incluir la exposición a acciones al portador en las métricas de ponderación y los paneles de informes. Esto promueve la disciplina de mercado y garantiza la transparencia dentro de las empresas de gestión de activos para las partes interesadas internas y externas.
7. Capacitar al equipo de inversión
Finalmente, es fundamental capacitar a los analistas internos y a los responsables de la toma de decisiones sobre los riesgos de las acciones al portador. Los programas de capacitación interna deben abarcar:
- Riesgos asociados a las acciones al portador y ejemplos históricos de uso indebido.
- Señales de alerta y métodos de detección en diferentes jurisdicciones.
- Obligaciones de los inversores en virtud de las directivas contra el blanqueo de capitales y la transparencia.
Desarrollar la capacidad organizativa para reconocer y responder a estos problemas es fundamental para una gestión eficaz del riesgo.
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