USO DE ROACE PARA COMPARAR A SUS PARES: AJUSTES QUE MEJORAN LA PRECISIÓN
Descubra cómo mejorar las comparaciones entre pares utilizando ROACE con ajustes específicos para la estructura de capital, políticas contables y partidas extraordinarias.
El ROACE es una métrica financiera crucial que utilizan analistas, inversores y gestores financieros para evaluar la eficiencia de una empresa a la hora de generar beneficios a partir de su capital. A diferencia del ROE (retorno sobre el capital), el ROACE incorpora tanto la deuda como el capital, lo que ofrece una visión más completa de la utilización del capital. Esto lo hace especialmente valioso al comparar empresas con diferentes estructuras de capital.
El ROACE se calcula dividiendo el beneficio antes de intereses e impuestos (EBIT) de una empresa entre el capital empleado medio durante un periodo definido. El capital empleado suele incluir los activos totales menos los pasivos corrientes, o, equivalentemente, el capital más la deuda a largo plazo.
La comparación con empresas similares mediante el ROACE permite a las partes interesadas identificar las empresas que mejor convierten sus fondos invertidos en beneficios operativos. Sin embargo, una comparación directa puede arrojar señales engañosas a menos que se realicen ajustes cuidadosos.
Las empresas pueden variar significativamente en términos de su industria, apalancamiento, métodos de depreciación, valoración de activos o tratamientos contables. Por lo tanto, la estandarización del ROACE entre empresas mejora la comparabilidad y proporciona información más precisa para la toma de decisiones estratégicas o de inversión.
Este artículo explora los desafíos comunes en las comparaciones del ROACE entre empresas y describe los ajustes clave que pueden mejorar la precisión y la solidez para fines de benchmarking.
Limitaciones del uso del ROACE bruto para el benchmarking entre empresas
Sin estandarización, las cifras brutas del ROACE pueden llevar a conclusiones incorrectas por varias razones:
- Diferencias en la estructura de capital: Las empresas con mayor deuda pueden reportar un ROACE más alto debido al efecto de apalancamiento.
- Variabilidad contable: Las diferencias en la depreciación, las políticas de capitalización o el tratamiento de las NIIF frente a los PCGA pueden sesgar el ROACE.
- Elementos no recurrentes: Las ganancias o pérdidas extraordinarias pueden inflar o desinflar artificialmente el EBIT.
- Estacionalidad y negocio Ciclos: El momento de la medición (p. ej., el capital promedio empleado) puede influir en el resultado.
- Normas específicas del sector: Incluso dentro del mismo sector, la intensidad de los activos y la duración de los ciclos de capital pueden diferir.
Dadas estas limitaciones, los inversores y analistas deben realizar ajustes cuidadosos para llegar a una comparación más significativa del ROACE entre pares.
Industrias donde se utiliza frecuentemente el ROACE
El ROACE es particularmente útil en sectores con gran cantidad de activos e intensidad de capital, donde las inversiones a largo plazo son sustanciales y los rendimientos se distribuyen con el tiempo. Las industrias comunes incluyen:
- Petróleo y gas
- Minería
- Telecomunicaciones
- Servicios públicos
- Manufactura
En estos sectores, el ROACE actúa como un buen indicador de la eficiencia en la asignación de capital y la rentabilidad a largo plazo, lo que hace que los ajustes sean aún más cruciales para una comparación justa entre empresas similares.
Capital empleado: un análisis más detallado
Un dato fundamental en la fórmula del ROACE es el capital empleado promedio. Idealmente, esta métrica debería promediarse durante varios períodos para suavizar la volatilidad intraanual. Además, los elementos que distorsionan el capital operativo, como el exceso de efectivo, los activos mantenidos para la venta o los activos en construcción, deben excluirse o ajustarse, según el objetivo del análisis.
La estandarización del capital empleado garantiza comparaciones más claras, especialmente al analizar modelos con bajo consumo de capital frente a modelos con alto consumo de capital dentro del mismo sector vertical.
Estructura de capital y ajustes puntuales del ROACE
Al utilizar el ROACE para comparar empresas comparables, uno de los factores más importantes que afectan la precisión es la composición del capital empleado, especialmente la combinación de deuda y capital. Dos empresas con idéntica eficiencia operativa podrían presentar cifras de ROACE muy diferentes simplemente debido a distintos niveles de apalancamiento. Por lo tanto, los ajustes por estructura de capital son cruciales.
1. Normalización de la relación deuda-capital
El ROACE puede verse muy influenciado por el apalancamiento financiero. Si bien la métrica excluye los intereses y, por lo tanto, neutraliza algunas distorsiones relacionadas con la deuda, un apalancamiento elevado reduce el capital empleado y puede inflar artificialmente el ROACE. Para corregir esto:
- Calcule un ROACE proforma con una relación deuda-capital estandarizada o objetivo para todas las empresas comparables.
- Este ajuste permite una mejor comparación cruzada al aislar el rendimiento operativo de los impactos del apalancamiento financiero.
Por ejemplo, al comparar empresas de telecomunicaciones en Norteamérica y Europa, donde las estructuras de capital difieren ampliamente, la normalización puede revelar con mayor claridad los contrastes de eficiencia subyacentes.
2. Normalización del EBIT para Eventos No Recurrentes
El EBIT, el numerador del ROACE, también debe depurarse de cualquier partida no recurrente, como:
- Liquidaciones judiciales
- Revalorizaciones o deterioros de activos
- Costos de reestructuración
- Ganancias o pérdidas por desinversiones
Ajustar el EBIT eliminando estas partidas da como resultado una cifra de beneficio operativo "limpia" que refleja mejor el rendimiento recurrente del negocio. Esto es especialmente importante en sectores propensos a eventos puntuales, como el petróleo y el gas o la banca.
3. Tratamiento de los Activos Intangibles
Muchas empresas poseen importantes activos intangibles, como fondo de comercio, patentes o software. El tratamiento de estas partidas en el capital empleado requiere una cuidadosa consideración:
- Excluir el fondo de comercio del capital empleado si no contribuye a los ingresos operativos futuros.
- Normalizar las políticas de capitalización de I+D entre empresas similares, especialmente en sectores como el farmacéutico o el tecnológico.
No ajustar las variaciones de intangibles puede resultar en cifras de ROACE inconsistentes, lo que hace que el análisis entre empresas sea menos significativo.
4. Efectos cambiarios e inflación
Las empresas multinacionales informan el ROACE en diversas monedas, afectadas por las fluctuaciones del tipo de cambio. Las diferencias contables por inflación también pueden distorsionar el capital empleado y el EBIT:
- Convertir todas las cifras a una moneda de informe común
- Ajustar el capital histórico basado en el coste al valor actual, si corresponde
La estandarización de los marcos contables y las monedas es fundamental al comparar empresas similares a nivel mundial.
5. Tratamiento de los Arrendamientos y la NIIF 16
Desde la NIIF 16, los arrendamientos que antes se consideraban fuera de balance ahora figuran como activos por derecho de uso y sus correspondientes pasivos. Su inclusión en el capital empleado depende de la coherencia entre empresas comparables:
- Incluir las obligaciones por arrendamiento de forma coherente en el capital empleado para todas las empresas
- Ajustar el EBIT para excluir la depreciación y los intereses relacionados con el arrendamiento cuando corresponda
Garantizar un tratamiento comparable tras la NIIF 16 es vital para las empresas de telecomunicaciones, aerolíneas y minoristas con una alta exposición a arrendamientos.
6. Uso del ROACE basado en segmentos
En el caso de conglomerados diversificados, el ROACE global puede ocultar divisiones con un rendimiento alto o bajo. El ROACE segmentario permite una mejor evaluación comparativa de unidades de negocio específicas con sus pares clave:
- Extraer el EBIT y el capital empleado a nivel de segmento
- Comparar únicamente las unidades de negocio que operan en mercados o regiones similares
Esto resulta especialmente útil para analizar empresas multinacionales en mercados emergentes y desarrollados, donde la rentabilidad y la intensidad de los activos pueden diferir considerablemente.
Métricas complementarias al ROACE
Para obtener una visión más completa, el ROACE debe evaluarse junto con otros ratios como:
- Retorno sobre el capital invertido (ROIC): Mide la rentabilidad después de impuestos y, a menudo, solo incluye el capital operativo, lo que lo hace más preciso para aplicaciones específicas de finanzas corporativas.
- Retorno sobre el capital (ROE): Si bien se ve más afectado por el apalancamiento, el ROE proporciona información sobre la rentabilidad centrada en el accionista.
- Margen operativo: Los márgenes altos suelen impulsar un ROACE más alto, pero pueden indicar poder de fijación de precios o eficiencia.
- Ratio de rotación de activos: Muestra la eficacia con la que se utilizan los activos para generar ingresos, lo que es fundamental para comprender la eficiencia del capital.
Referencias cruzadas Estas métricas reducen la dependencia de una sola cifra y contextualizan las evaluaciones del ROACE.
Puntos de referencia del sector y consistencia
Al utilizar el ROACE en análisis por pares, los puntos de referencia externos del sector pueden proporcionar un punto de referencia útil. Estos puntos de referencia, publicados por proveedores de datos o grupos del sector, permiten a los analistas evaluar si una empresa tiene un rendimiento superior o inferior al de la mediana o el cuartil superior.
Sin embargo, la precisión de cualquier punto de referencia depende de la consistencia de los datos subyacentes. Por lo tanto, la estandarización interna del capital empleado y las definiciones de EBIT sigue siendo esencial antes de extraer conclusiones.
ROACE a lo largo del tiempo: análisis de tendencias
Tan importante como el análisis transversal es la tendencia del ROACE a lo largo del tiempo. Un ROACE en aumento suele indicar una mejora de la eficiencia operativa o una mejor gestión del capital. Por el contrario, un ROACE decreciente, incluso si supera los niveles de la competencia, puede sugerir un deterioro de los fundamentos o una inversión de capital ineficiente.
El análisis de series temporales añade una dimensión dinámica vital y siempre debe incluirse al preparar evaluaciones por pares basadas en el ROACE.
Limitaciones del ROACE en empresas emergentes o de alto crecimiento
Cabe destacar que el ROACE es menos útil para evaluar empresas en fase inicial o de rápido crecimiento. Estas suelen presentar:
- EBIT negativo o bajo debido a la reinversión
- Capital inflado empleado en I+D o fusiones y adquisiciones
- Flujos de caja o estructuras de balance impredecibles
En tales situaciones, el crecimiento de los ingresos, el flujo de caja operativo o las ratios de valor de por vida/coste de adquisición del cliente (LTV/CAC) pueden ofrecer una mejor perspectiva. El ROACE cobra mayor relevancia una vez que la rentabilidad se estabiliza y las estructuras de capital maduran.
Mejores prácticas para estudios de ROACE entre pares
Para maximizar la fiabilidad del análisis basado en ROACE, considere las siguientes mejores prácticas:
- Ajustar siempre las principales diferencias financieras y contables
- Utilizar períodos de tiempo y divisas de referencia consistentes
- Considerar los promedios de ROACE de 3 a 5 años para suavizar las anomalías
- Combinar la comparación cuantitativa del ROACE con factores cualitativos como el posicionamiento estratégico y la calidad de la gestión
- Documentar los supuestos y las metodologías para garantizar la transparencia
Al seguir un enfoque estructurado y estandarizado, los analistas pueden convertir el ROACE en un elemento fiable en la evaluación de grupos de pares y la toma de decisiones de inversión.
Conclusión
El ROACE es una métrica valiosa para comparar la rentabilidad y la eficiencia entre empresas, especialmente en sectores con uso intensivo de capital. Sin embargo, las cifras brutas deben ajustarse a la estructura de capital, partidas extraordinarias y diferencias contables para garantizar comparaciones justas. Al combinarse con métricas complementarias y aplicarse de forma consistente, el ROACE revela información estratégica y operativa significativa. Si se utiliza correctamente, proporciona a los inversores y a los responsables de la toma de decisiones una perspectiva más precisa para evaluar el rendimiento y la eficiencia de la asignación de capital entre empresas comparables.