USO DE LAS GANANCIAS PARA VALORAR LAS ACCIONES: MÚLTIPLOS, CRECIMIENTO Y RIESGO EN UN SOLO MODELO
Descubra cómo la valoración basada en ganancias integra las ganancias, el riesgo y el crecimiento en un único modelo para evaluar el valor intrínseco de las acciones.
- El ratio PEG: el PER dividido entre el crecimiento de las ganancias, lo que destaca las compensaciones entre la valoración y el crecimiento.
- Flujo de caja descontado a capital (DCFE): Aplica métodos de descuento a las ganancias futuras esperadas o dividendos atribuibles a los accionistas.
- Modelos de ingresos residuales: Estiman el valor con base en la rentabilidad sobre el capital (ROE) y el coste del capital, lo que ayuda a aislar los rendimientos excedentes por encima de la tasa crítica requerida.
Cada herramienta enriquece el marco tradicional de ganancias, permitiendo una valoración más integral en comparación con múltiplos más simples que ignoran la trayectoria de ganancias o la estructura de capital únicas de una empresa.
¿Por qué utilizar las ganancias en lugar de otras métricas?
Si bien métricas como el valor contable, el flujo de caja y los ingresos desempeñan un papel en la valoración del capital, las ganancias proporcionan un vínculo directo con la acumulación de patrimonio para los accionistas. Reflejan la rentabilidad corporativa después de impuestos y, cuando se informan con precisión, capturan la operación eficiente del negocio. Los participantes del mercado a menudo basan sus expectativas en las ganancias, lo que hace que los modelos basados en ganancias sean ampliamente adoptados y relevantes en las decisiones de asignación de capital.Es importante destacar que, a pesar de su amplia adopción, la valoración basada en ganancias no está exenta de limitaciones. Las políticas contables, las ganancias o pérdidas no recurrentes y la gestión de ganancias pueden distorsionar las cifras reportadas. Por lo tanto, los inversores a menudo se basan en ganancias ajustadas o normalizadas para mejorar la precisión. Además, los supuestos macroeconómicos como las tasas de interés, la inflación y el crecimiento global pueden afectar las proyecciones de ganancias, añadiendo niveles de complejidad a dichas evaluaciones.Cómo el riesgo y el crecimiento impactan los modelos de ganancias.El proceso de valoración de ganancias se vuelve más perspicaz cuando se combina con una comprensión del riesgo y el crecimiento. Las empresas de alto crecimiento pueden justificar valoraciones superiores a pesar de las pérdidas actuales, mientras que las empresas estables pero de crecimiento lento pueden cotizar a múltiplos más bajos.
Al integrar las previsiones de crecimiento —comúnmente basadas en estimaciones de analistas o tendencias históricas— y las evaluaciones de riesgos —expresadas mediante tasas de descuento o coeficientes beta—, los inversores pueden articular una valoración más matizada. Por lo tanto, la fortaleza de los modelos basados en beneficios reside en su capacidad para sintetizar el pasado, el presente y el futuro esperado en una tesis de inversión coherente.
El ratio precio-beneficio (PER) sigue siendo el múltiplo basado en beneficios más reconocido en los mercados de renta variable. Sirve como una forma abreviada de indicar cuánto están dispuestos a pagar los inversores por cada unidad de beneficio. Por ejemplo, un PER de 20 indica la disposición a pagar 20 libras por 1 libra de beneficios. Sin embargo, el significado de esta cifra varía según los estándares del sector, los ciclos del mercado y el interés de los inversores por el crecimiento.
Para obtener información más detallada, los analistas suelen recurrir al ratio precio-beneficio-crecimiento (PEG), que divide el PER entre la tasa de crecimiento anual de los beneficios. Un PEG de 1 sugiere que la valoración de la acción está alineada con el crecimiento de sus beneficios, lo que a menudo se interpreta como "valoración razonable". Un PEG superior o inferior a 1 indica sobrevaloración o infravaloración, respectivamente, aunque existen numerosos matices. Por ejemplo, las empresas consolidadas pueden tener ratios de rentabilidad variable (PEG) muy inferiores a 1 debido al bajo riesgo y a la perdurabilidad de sus beneficios, lo que podría convertirlas en opciones atractivas para generar ingresos a pesar de su lento crecimiento.
La valoración mediante múltiplos de beneficios suele implicar una evaluación comparativa sectorial. Por ejemplo, las empresas tecnológicas suelen presentar ratios precio-beneficio (PER) más altos debido a sus sólidas perspectivas de crecimiento, mientras que las empresas de servicios públicos presentan PER más bajos debido a sus beneficios predecibles pero moderados. Comparar el PER de una empresa con el promedio de sus pares ayuda a determinar su posición de valoración relativa, lo que puede fundamentar decisiones de compra, retención o venta.
El impacto de las condiciones del mercado
Los múltiplos rara vez son estáticos. Las tasas de interés, la inflación, el crecimiento económico y el riesgo geopolítico influyen en cómo el mercado valora los beneficios. Durante períodos expansivos, los PER tienden a aumentar a medida que aumenta el optimismo sobre el crecimiento futuro. Por el contrario, durante recesiones o subidas de tipos, los múltiplos suelen contraerse a medida que los mercados se vuelven más reacios al riesgo. Por lo tanto, la interpretación de los múltiplos de ganancias debe implicar el conocimiento de los contextos macroeconómicos cíclicos y estructurales.
En la práctica, los profesionales pueden ajustar los múltiplos de ganancias para tener en cuenta:
- Calidad de las ganancias: ¿Son las ganancias recurrentes y sostenibles?
- Eficiencia del capital: ¿Con qué eficacia está la empresa invirtiendo activos?
- Solidez del balance: ¿Cuánto apalancamiento respalda las ganancias?
Ajustar estos factores mejora la capacidad de comparar empresas con precisión y evitar costosas trampas de valoración.
Limitaciones de los múltiplos
Aunque son accesibles e intuitivos, los múltiplos de ganancias tienen inconvenientes inherentes. Un PER bajo puede no ser una buena inversión si las ganancias están estructuralmente deterioradas o se espera que disminuyan. Por el contrario, un PER alto puede reflejar una expectativa racional de flujos de caja futuros en empresas innovadoras o disruptivas. Además, el uso de múltiplos de ganancias anticipadas consensuadas introduce riesgos de error de estimación. Es necesario examinar minuciosamente la credibilidad de los juicios prospectivos, especialmente en sectores de alta volatilidad como la biotecnología o la tecnología financiera, donde la rentabilidad es sensible a las previsiones. Debido a estos matices, es mejor utilizar los múltiplos junto con modelos descontados que consideren explícitamente los plazos de crecimiento, la rentabilidad de la inversión y la dinámica específica del sector. Al analizarlos contextualmente, en lugar de de forma aislada, los múltiplos de ganancias contribuyen significativamente a los marcos de valoración holísticos.
El crecimiento es un componente fundamental en la valoración de acciones, ya que representa la trayectoria futura del potencial de ganancias de una empresa. Incorporar con precisión el crecimiento en las valoraciones implica estimar tanto la duración como la magnitud del aumento de las ganancias. Los métodos varían desde proyecciones lineales basadas en tendencias históricas hasta revisiones de ganancias basadas en analistas y modelos ascendentes que evalúan el volumen de ventas, los márgenes y las necesidades de reinversión.
El impacto del crecimiento se amplifica en los modelos de ganancias descontadas, especialmente en empresas de alto crecimiento, donde una gran parte de la valoración proviene de las ganancias futuras esperadas en los próximos años. Cuanto mayor y más prolongado sea el crecimiento, mayor será el valor actual de las ganancias proyectadas. Esta dinámica explica por qué las acciones de crecimiento suelen tener ratios P/E o PEG elevados. El mercado está descontando ganancias sustanciales esperadas a largo plazo, asumiendo que dichas proyecciones son creíbles y sostenibles.
Riesgo y Mecanismos de Descuento
Un contrapeso esencial al crecimiento en la valoración basada en ganancias es el riesgo. La forma más común de incorporar el riesgo es mediante tasas de descuento, a menudo derivadas del Modelo de Valoración de Activos de Capital (CAPM), que ajusta la rentabilidad requerida en función de la volatilidad del mercado (beta) y la tasa libre de riesgo vigente. Una empresa con ganancias volátiles o exposición especulativa al mercado tendrá una tasa de descuento más alta, lo que reduce el valor actual de las ganancias futuras esperadas.
Otros enfoques incluyen el análisis de escenarios y las pruebas de sensibilidad, que modelan diferentes condiciones de ganancias para capturar la posible dispersión de la valoración bajo diversos escenarios de riesgo. Estas simulaciones a menudo integran consideraciones macroeconómicas, cambios regulatorios y presiones competitivas que pueden influir en la capacidad de generar ganancias futuras o la eficacia de la reinversión.
El riesgo también afecta la validez de los supuestos de crecimiento. Las proyecciones de alto crecimiento son inherentemente arriesgadas, propensas a sobreestimarse en contextos de rivalidades competitivas, problemas de ejecución o disrupciones en el sector. Por lo tanto, un proceso de valoración justificable debe someter a pruebas de estrés las previsiones de crecimiento y considerar los márgenes de seguridad, especialmente en sectores emergentes o empresas en fase inicial.
Modelos Integrados: Conectando Crecimiento, Riesgo y Múltiplos
Los modelos de valoración integrales combinan crecimiento, riesgo y beneficios en una sola fórmula. Una representación común es el Modelo de Crecimiento de Gordon (GGM) o el Modelo de Descuento de Dividendos (DDM), modificado para las ganancias:
P = E × (1 – b) / (r – g)
Donde:
- P = Valor intrínseco
- E = Ganancias por acción
- b = Índice de retención (porción de las ganancias reinvertida)
- r = Coste del capital (tasa de descuento)
- g = Tasa de crecimiento sostenible
Esta ecuación asume que la parte de las ganancias no pagadas como dividendos contribuye al crecimiento futuro, cerrando así el círculo entre las ganancias, la reinversión y la valoración. También captura cuantitativamente el equilibrio entre el riesgo (r) y el crecimiento (g), donde la brecha entre ellos refleja las expectativas de margen de seguridad del inversor. En la práctica, la integración de los tres factores (beneficios, crecimiento y riesgo) proporciona la base más sólida para la valoración de acciones. Al cuantificar estos elementos dentro de un modelo estructurado, los inversores pueden fundamentar la toma de decisiones adaptada a sus perfiles de rentabilidad y tolerancia al riesgo. La transparencia en los supuestos y la evaluación de escenarios aporta credibilidad y adaptabilidad a los cambiantes panoramas financieros.