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LIMITACIONES EN LA CAPTURA DE LA DESIGUALDAD Y LA ACTIVIDAD INFORMAL
Entender por qué las estadísticas a menudo pasan por alto las dinámicas sociales e informales.
¿Qué dificulta la medición de la desigualdad?Capturar la desigualdad económica con precisión sigue siendo un desafío formidable tanto para investigadores como para responsables de políticas públicas. Si bien las medidas estadísticas ofrecen instantáneas de la distribución de ingresos y riqueza, a menudo no logran transmitir el panorama completo. Varias limitaciones profundamente arraigadas influyen en el proceso de medición, especialmente en los países de ingresos bajos y medios, pero también en las economías avanzadas.1. Subdeclaración en las encuestas de hogaresLa mayoría de los enfoques convencionales para medir la desigualdad se basan en gran medida en las encuestas de hogares. Estas encuestas piden a los participantes que revelen sus ingresos, gastos y activos. Sin embargo, la información errónea, tanto intencional como no intencional, es común. Los hogares con altos ingresos pueden negarse a revelar datos financieros confidenciales o subestimar sus ingresos, mientras que las poblaciones de bajos ingresos pueden estar subrepresentadas debido a dificultades de accesibilidad o alfabetización. Esto distorsiona los resultados, lo que generalmente subestima el alcance de la desigualdad.2. Ingresos Máximos Omitidos
Una limitación importante en la medición de la desigualdad es la subrepresentación de las personas más ricas. Las encuestas estándar con frecuencia excluyen a las personas en la cima de la distribución del ingreso, ya que son estadísticamente poco comunes, más difíciles de alcanzar o se niegan a participar. Este sesgo suprime la representación de la riqueza extrema e implica que el coeficiente de Gini y otras métricas de desigualdad tienden a ser conservadores.
3. Riqueza versus Ingresos
La desigualdad abarca tanto los ingresos como la riqueza. Si bien las medidas de ingresos se monitorean rutinariamente, la riqueza suele ser más difícil de cuantificar con precisión. La riqueza puede estar oculta o almacenada en instrumentos financieros no transparentes, fideicomisos, empresas fantasma o cuentas en el extranjero. Estos no se reflejan en las encuestas tradicionales, lo que crea un punto ciego sustancial en las estadísticas de desigualdad.
4. El Rol de los Ingresos No Monetarios
Los ingresos no monetarios, como las transferencias sociales, las prestaciones de vivienda o los subsidios alimentarios, a menudo se omiten o se infravaloran en la medición estadística. Este tipo de ingresos puede influir significativamente en el nivel de vida, pero es complejo de medir e integrar en las evaluaciones generales de ingresos, lo que puede distorsionar las medidas de desigualdad.
5. Demografía rural y remota
Las poblaciones rurales, especialmente en las economías menos desarrolladas, pueden depender más de actividades de subsistencia que de ingresos formales. Estos hogares pueden quedar excluidos de las muestras o sus ingresos subestimados, lo que conduce a niveles de pobreza y desigualdad subregistrados, especialmente en las estadísticas desagregadas espacialmente.
6. Desfase temporal en los datos disponibles
Otra limitación radica en el desfase temporal entre la recopilación y la publicación de los datos. Las cifras de desigualdad suelen publicarse varios años después de su recopilación, lo que significa que los responsables de la formulación de políticas y los analistas suelen operar con información obsoleta. Los cambios o shocks rápidos, como una crisis financiera, pueden alterar gravemente la dinámica de la desigualdad, pero pasan desapercibidos hasta después de que se producen.
7. Género y desigualdad intrafamiliar
Los indicadores económicos estándar suelen considerar al hogar como una única unidad de toma de decisiones. Este enfoque oculta la distribución de ingresos y recursos dentro del hogar, que puede ser significativamente desigual por género, edad u otros factores. Como resultado, las disparidades económicas reales dentro de los hogares permanecen sin documentar ni abordar en las intervenciones políticas.
8. Sesgo institucional e ideológico
Por último, los sistemas estadísticos pueden estar sesgados, consciente o inconscientemente, por las instituciones que recopilan los datos. La naturaleza de la medición de la desigualdad puede verse influenciada por lo que los gobiernos u organizaciones deciden medir o enfatizar. Esta perspectiva interpretativa puede influir tanto en la disponibilidad de datos como en la percepción pública de la gravedad de la desigualdad.
¿Por qué es tan difícil medir la actividad informal?
La economía informal abarca una amplia gama de actividades económicas no reguladas y, a menudo, no registradas, desde el comercio a pequeña escala hasta el trabajo informal y los mercados clandestinos. A pesar de su gran presencia, especialmente en los países de ingresos bajos y medios, la medición de la actividad informal ha seguido estando plagada de limitaciones.
1. Ambigüedad en la definición:
Un desafío principal radica en definir qué constituye "informal". Distintas instituciones utilizan criterios diversos. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) puede definir la informalidad basándose en los contratos de trabajo, mientras que las estadísticas nacionales pueden centrarse en el registro de empresas o el cumplimiento tributario. Esta variabilidad semántica provoca inconsistencias metodológicas en la medición entre países y sectores.
2. Falta de registros fiscales o financieros:
Las empresas y los trabajadores informales a menudo operan al margen de los sistemas tributarios oficiales, los bancos o las regulaciones formales. Esto significa que existe poca o ninguna documentación sobre sus ingresos, condiciones laborales o ganancias, lo que hace que los ingresos y la contribución al PIB sean invisibles para las estadísticas formales. Las encuestas que intentan subsanar esta deficiencia se basan en la divulgación voluntaria, que puede ser poco fiable o incompleta.
3. Volatilidad y fragmentación
El sector informal es inherentemente dinámico. Los trabajadores pueden transitar con frecuencia entre la formalidad, la informalidad y el desempleo. Las empresas pueden formarse y disolverse rápidamente. Esta fluctuación implica que las encuestas o censos estáticos tienen dificultades para captar la naturaleza fluida del trabajo informal. La medición generalmente se queda atrás, ofreciendo instantáneas incompletas en lugar de información continuamente actualizada.
4. Miedo a las repercusiones
Muchas personas involucradas en la actividad informal temen las posibles consecuencias legales o fiscales de revelar sus operaciones a las autoridades. Incluso cuando las encuestas garantizan el anonimato, la desconfianza en el sistema puede llevar a una falta de información o a una total falta de participación, especialmente entre trabajadores indocumentados, migrantes o personas que realizan actividades ilícitas.
5. Diseño inadecuado de la encuesta
Los instrumentos de encuesta formales a menudo asumen categorías y terminología que no reflejan la realidad de los trabajadores o empresas informales. Por ejemplo, las preguntas sobre "empleador", "salario" o "registro comercial" pueden no ser aplicables. Esto genera una clasificación errónea o confusión y, en última instancia, una mala calidad de los datos. Además, los vendedores ambulantes o los trabajadores temporales pueden desplazarse durante el día, lo que dificulta la recopilación consistente de datos desde el punto de vista logístico.
6. Ignorar el trabajo en el hogar y el trabajo invisible
El trabajo informal también incluye funciones no remuneradas o mal remuneradas, como el trabajo en el hogar, el cuidado familiar o la producción de subsistencia, muchas de las cuales son desempeñadas principalmente por mujeres. Estos roles aportan un valor económico esencial que no se aprovecha, lo que contribuye aún más a la invisibilidad de las economías informales y a la subestimación de las cifras del PIB y el empleo.
7. Marginación geográfica
La actividad informal suele concentrarse en barrios marginales periurbanos, zonas rurales remotas o regiones fronterizas, lugares que suelen quedar desatendidos en las encuestas o censos nacionales. La logística, las preocupaciones por la seguridad y las limitaciones de recursos impiden un alcance integral, lo que refuerza el subregistro y afecta tanto al diseño de políticas como a la inclusión de la red de protección social.
8. Implicaciones políticas
La falta de datos sólidos sobre la actividad informal tiene consecuencias políticas tangibles. Limita la capacidad de los gobiernos para proporcionar bienestar social específico, evaluar la capacidad tributaria o desarrollar estrategias de crecimiento económico inclusivo. Sin una medición adecuada, las intervenciones corren el riesgo de ser demasiado genéricas, pasar por alto datos demográficos clave o profundizar las desigualdades que pretenden resolver.
9. Limitaciones tecnológicas
Si bien las tecnologías digitales ofrecen nuevas vías para la recopilación de datos, como las encuestas móviles o las imágenes satelitales, estos enfoques aún están evolucionando. Pueden excluir a las poblaciones mayores o rurales con acceso digital limitado, mientras que las preocupaciones sobre la privacidad y la ética en torno al uso de datos siguen sin resolverse.
¿Cómo podemos mejorar las técnicas de medición?Mejorar la precisión y la inclusión de los datos económicos en relación con la desigualdad y la actividad informal es esencial para la formulación eficaz de políticas y el desarrollo equitativo. Si bien persisten los desafíos, varias estrategias prometen mejoras en la recopilación, interpretación y aplicación de datos.1. Aprovechamiento de los datos administrativosLos registros tributarios, los registros de la seguridad social y los datos sobre transacciones financieras proporcionan información más consistente y longitudinal que las encuestas de hogares por sí solas. Al anonimizarse e integrarse con las encuestas tradicionales, estos conjuntos de datos administrativos pueden ayudar a rastrear a las personas con altos ingresos y a comprender mejor la volatilidad de los ingresos, las transiciones laborales y las tendencias a largo plazo.2. Incorporación de la riqueza en las encuestasAmpliar las encuestas para medir los activos, los pasivos y el patrimonio neto, en lugar de solo los ingresos, proporciona una visión más completa de la desigualdad económica. Esto implica recopilar datos sobre bienes raíces, ahorros, pensiones y propiedad de instrumentos financieros. Un sobremuestreo específico de personas con un alto patrimonio neto puede ayudar a abordar la falta de datos en el extremo superior.
3. Fomento de enfoques de métodos mixtos
La combinación de datos cualitativos y cuantitativos proporciona una comprensión más completa, especialmente en lo que respecta al trabajo informal y las dinámicas intrafamiliares. Etnografías rápidas, diarios de uso del tiempo y ejercicios de mapeo participativo pueden revelar patrones ocultos en el consumo, la asignación de trabajo y el acceso a recursos que no son visibles en los instrumentos estándar.
4. Adopción de tecnología para el seguimiento en tiempo real
Los teléfonos móviles y los sistemas de pago digitales crean rastros de datos innovadores que pueden aprovecharse, de forma ética y con consentimiento, para monitorear el comercio, los cambios en los medios de vida y la migración en los sectores informales. La información en tiempo real ofrece mayor agilidad para diseñar, modificar o ajustar los programas sociales durante crisis como pandemias u olas de inflación.
5. Mejora de la capacidad estadística
Los países de ingresos bajos y medios a menudo carecen de la infraestructura y los recursos necesarios para realizar encuestas periódicas y detalladas. El fortalecimiento de las oficinas nacionales de estadística —mediante financiación, formación y asociaciones internacionales— puede garantizar una mejor cobertura y frecuencia de los datos. La cooperación regional podría impulsar la estandarización y el rigor metodológico.
6. Recopilación de datos desagregados
La recopilación de datos por género, edad, etnia, estado de discapacidad y ubicación es crucial para revelar desigualdades ocultas y dirigirse a los grupos marginados. Las encuestas modernas deben priorizar la inclusión para fundamentar mejor las políticas socialmente responsables. Esto incluye reconocer el trabajo de cuidados no remunerado y las empresas domésticas informales como actividades económicas cruciales.
7. Uso de imágenes satelitales y geodatos
Las herramientas emergentes, como la cartografía geoespacial y las imágenes satelitales, ofrecen formas no intrusivas de cartografiar los asentamientos informales, la densidad económica y las deficiencias de infraestructura. Ayudan a superar las barreras logísticas en los estudios de campo y complementan los datos socioeconómicos con inteligencia espacial, útil para la planificación urbana y la prestación de servicios.
8. Fomento de la armonización global
Iniciativas globales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible han catalizado el compromiso con la rendición de cuentas de los datos. Marcos coordinados, como la iniciativa LSMS+ del Banco Mundial o el Sistema General Mejorado de Difusión de Datos del FMI, promueven la comparabilidad y cubren las lagunas de datos regionales. El impulso continuo en estas áreas impulsará la formulación de políticas globales basadas en la evidencia.
9. Fomento de la confianza y la participación
La participación comunitaria es vital para garantizar mayores tasas de respuesta y datos auténticos, especialmente en zonas informales. La transparencia sobre el propósito de los datos, el anonimato de los encuestados y los resultados tangibles de las encuestas pueden generar confianza. La participación de las organizaciones comunitarias en la difusión de datos también puede facilitar su interpretación y adopción.
10. Inversión a Largo Plazo en Sistemas de Datos
En última instancia, el desarrollo de estadísticas económicas sólidas, inclusivas y dinámicas requiere una inversión sostenida. La adopción de tecnología, las metodologías interdisciplinarias y la participación ciudadana deben considerarse prioridades a largo plazo. Cuando la desigualdad y las actividades informales se miden con mayor precisión, la inversión social se focaliza mejor y es más eficaz, logrando así objetivos más amplios de desarrollo humano.
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