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GORDON GROWTH VS DCF: CÓMO ELEGIR EL MODELO ADECUADO PARA EMPRESAS MADURAS

Comprenda los pros y contras de Gordon Growth vs DCF para valorar empresas estables y maduras.

Comprensión de los modelos de crecimiento de Gordon y flujo de caja descontado (DCF)Al realizar valoraciones empresariales, especialmente para empresas consolidadas y estables, se suelen considerar dos modelos: el modelo de crecimiento de Gordon (GGM) y el análisis de flujo de caja descontado (DCF). Cada método tiene una finalidad específica y varía en complejidad, supuestos y aplicabilidad. Comprender ambos modelos a fondo es crucial para elegir el enfoque adecuado según las características específicas de la empresa en evaluación.El modelo de crecimiento de Gordon, también conocido como modelo Gordon-Shapiro, es un modelo de descuento de dividendos (DDM) sencillo que se utiliza para estimar el valor intrínseco de una acción con base en una serie futura de dividendos que crecen a una tasa constante. Se define mediante la fórmula:

P = D / (r - g)

Donde:

  • P = Precio actual de la acción
  • D = Dividendo esperado para el próximo año
  • r = Tasa de rendimiento requerida
  • g = Tasa de crecimiento constante de los dividendos

Por otro lado, la valoración DCF implica estimar el valor actual de los flujos de caja futuros esperados de una empresa. Este modelo puede abarcar varias etapas de crecimiento y utiliza un pronóstico detallado en lugar de asumir una tasa de crecimiento estable. La estructura típica implica proyectar flujos de caja libres (FCF) para un período determinado y luego añadir un valor terminal más allá del horizonte de pronóstico.

Los componentes clave del modelo de FCF incluyen:

  • Flujos de caja del período de pronóstico: generalmente de 5 a 10 años de FCF proyectados.
  • Valor terminal: valor actual de todos los flujos de caja posteriores al período de pronóstico.
  • Tasa de descuento: generalmente el costo promedio ponderado del capital (WACC), utilizado para descontar los FCF proyectados a sus valores actuales.

Si bien ambos modelos evalúan el valor actual de los beneficios financieros, sus marcos y supuestos los hacen adecuados para diferentes escenarios. El Modelo de Crecimiento de Gordon es ideal para empresas con patrones de dividendos estables y predecibles, mientras que el análisis de FCF es adecuado para empresas con ganancias fluctuantes o en transición de crecimiento. La selección adecuada depende en gran medida de la madurez de la empresa, su perfil de riesgo y la transparencia de sus proyecciones financieras.

Este artículo compara en profundidad los modelos Gordon Growth y DCF, evaluando sus metodologías, ventajas y limitaciones, específicamente para la valoración de empresas consolidadas.

Metodología, Supuestos e IdoneidadEl Modelo de Crecimiento de Gordon (MGG) y el método de Flujo de Caja Descontado (FCD) operan con diferentes supuestos y metodologías de valoración. Cada uno presenta sus fortalezas y limitaciones, especialmente al evaluar empresas consolidadas que, aunque tengan operaciones estables, requieren un análisis preciso de sus previsiones financieras.1. Supuestos FundamentalesEl MGG se basa en la premisa de que una empresa paga dividendos que crecen a una tasa constante a perpetuidad. Los supuestos esenciales incluyen:
  • Los pagos de dividendos son constantes y se espera que continúen indefinidamente.
  • La tasa de crecimiento de los dividendos se mantiene constante a lo largo del tiempo.
  • La tasa de rendimiento requerida es mayor que la tasa de crecimiento de los dividendos (es decir, r > g).

Estos supuestos hacen que el GGM sea extremadamente sensible a pequeños cambios en la tasa de crecimiento o en la tasa de descuento. Incluso una pequeña desviación en cualquiera de las dos variables puede afectar drásticamente la valoración del producto.

Por el contrario, un modelo de flujo de caja descontado (DCF) se basa en la previsión de flujos de caja explícitos durante un período de proyección definido, generalmente de 5 a 10 años. Tras esta previsión, se calcula un valor terminal para tener en cuenta los flujos de caja que exceden la ventana de proyección. Los supuestos clave incluyen:

  • Capacidad para estimar flujos de caja futuros fiables.
  • Uso de una tasa de descuento adecuada, generalmente el WACC.
  • Flujos de caja potencialmente variables, que reflejan ciclos económicos o cambios operativos.

2. Precisión vs. Simplicidad

El modelo GGM ofrece una herramienta de valoración simplificada, ideal cuando una empresa cuenta con un historial de dividendos consolidado y poca fluctuación esperada. Es más eficaz para:

  • Empresas de servicios públicos
  • REIT con distribuciones estables
  • Empresas de primera línea con dividendos regulados

Como alternativa, el modelo DCF requiere más información y criterio, pero puede incorporar entornos empresariales complejos. Para empresas consolidadas con ingresos diversificados y planes de inversión en capital, el DCF proporciona una evaluación granular. Permite:

  • Múltiples escenarios de crecimiento
  • Análisis de sensibilidad
  • Pronosticar cambios en las estructuras de costos o inversiones objetivo

3. Técnicas de Valor Terminal

Ambos modelos calculan, en última instancia, el valor presente de los beneficios financieros futuros, pero la metodología del valor terminal difiere. En GGM, la perpetuidad se integra directamente en el modelo mediante supuestos de dividendos, mientras que en el DCF, el valor terminal suele emplear uno de los siguientes métodos:

  • Método de crecimiento perpetuo: similar a una fórmula similar a la de GGM basada en FCF.
  • Enfoque del múltiplo de salida: aplicando un múltiplo (p. ej., EV/EBITDA) a la métrica del último año.

Para empresas consolidadas, el método de crecimiento perpetuo en el DCF suele reflejar la estructura de la fórmula de GGM, pero ofrece mayor flexibilidad con el flujo de caja que con los dividendos.

4. Pronósticos y datos de entrada

GGM se basa en gran medida en proyecciones precisas de dividendos y solo produce resultados creíbles si los dividendos son un indicador fiable del valor. Por el contrario, el modelo de flujo de caja descontado (DCF) se adapta mejor cuando los dividendos son irregulares o inexistentes, al centrarse en el flujo de caja, una métrica que suele reflejar mejor el valor de la empresa que las tasas de pago de dividendos.

Dicho esto, los modelos detallados de DCF pueden utilizarse incorrectamente si las suposiciones de las previsiones no se basan en datos realistas y justificables. Unas proyecciones de ingresos o márgenes demasiado optimistas pueden generar una falsa sensación de precisión.

En conclusión, ambos modelos pueden generar valoraciones sólidas si se aplican correctamente, pero su utilidad depende en gran medida de la precisión de los datos de entrada y del grado de variabilidad de las expectativas financieras.

Las acciones ofrecen el potencial de crecimiento a largo plazo e ingresos por dividendos al invertir en empresas que crean valor a lo largo del tiempo, pero también conllevan un riesgo significativo debido a la volatilidad del mercado, los ciclos económicos y los eventos específicos de la empresa; la clave es invertir con una estrategia clara, una diversificación adecuada y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

Las acciones ofrecen el potencial de crecimiento a largo plazo e ingresos por dividendos al invertir en empresas que crean valor a lo largo del tiempo, pero también conllevan un riesgo significativo debido a la volatilidad del mercado, los ciclos económicos y los eventos específicos de la empresa; la clave es invertir con una estrategia clara, una diversificación adecuada y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

Aplicación para empresas maduras

Al evaluar empresas maduras, la elección entre el Modelo de Crecimiento de Gordon y el método de Flujo de Caja Descontado depende de varias características clave de la empresa y su comportamiento financiero. Comprender estas características ayuda a determinar qué modelo ofrece el mejor equilibrio entre precisión, simplicidad y relevancia.

1. Prácticas de Pago de Dividendos

Las empresas maduras y estables suelen tener un historial de distribución de dividendos. Si una empresa paga dividendos de forma consistente y mantiene una política de incremento gradual de los pagos, el Modelo de Crecimiento de Gordon ofrece una solución sencilla y elegante. Requiere menos suposiciones e insumos, lo que lo hace eficiente y menos propenso a errores de modelización.

Sin embargo, la consistencia de los dividendos no es universal, ni siquiera en empresas maduras. Las empresas pueden retener ganancias significativas para reinvertirlas o tener políticas de dividendos cíclicas dictadas por factores económicos más amplios. En tales casos, los dividendos pueden no reflejar fielmente los sólidos flujos de caja subyacentes que genera la empresa, lo que hace que el Modelo de Crecimiento de Gordon sea menos aplicable.

2. Previsibilidad y Transparencia de los Flujos de Caja

El DCF es ideal cuando las empresas cuentan con:

  • Previsiones financieras fiables
  • Márgenes estables
  • Planes de inversión bien documentados

Esto permite a los analistas modelar los flujos de caja libres de forma creíble, justificando el esfuerzo detallado que requiere el DCF. Sectores como el industrial, el sanitario o el de bienes de consumo básico con flujos de ingresos predecibles se benefician de un enfoque basado en el DCF, especialmente si la reinversión o la innovación siguen influyendo en las ganancias más allá de los dividendos declarados.

3. Flexibilidad en la Modelización

Una de las principales fortalezas del DCF reside en su flexibilidad. Los analistas pueden construir escenarios (como casos base, alcistas y bajistas) para evaluar la resiliencia de la valoración. Permite realizar pruebas de estrés ante caídas de los ingresos, aumentos del coste del capital o cambios en los planes de inversión de capital. GGM carece de este matiz, ofreciendo una valoración puntual sensible a los supuestos de crecimiento y rentabilidad.

4. Valoración de la Empresa en su Totalidad vs. Patrimonio

El análisis de FCD es holístico y se utiliza frecuentemente para valorar el valor de la empresa (VE), lo que resulta útil al evaluar tanto el patrimonio como la estructura de deuda de la empresa. GGM suele evaluar únicamente el valor del patrimonio, lo que limita su aplicación cuando las consideraciones sobre el valor de la empresa son cruciales, como en negociaciones de fusiones y adquisiciones o análisis de reestructuración de deuda.

5. Consideraciones de Aplicación en el Mundo Real

Los grandes inversores y los analistas institucionales recurren cada vez más a enfoques híbridos. Por ejemplo, el FCD puede utilizarse para obtener el valor durante un período de pronóstico explícito, seguido de la aplicación de un valor terminal similar al de GGM. Esta combinación ofrece flexibilidad y simplicidad, lo que permite a los analistas conciliar las proyecciones de flujo de caja a corto plazo con una visión estable a largo plazo.

Además, ciertos entornos regulados, como el de los precios de los servicios públicos, favorecen las estructuras GGM debido a la estabilidad regulatoria en las políticas de dividendos, lo que las hace más adecuadas para su implementación.

Al seleccionar un modelo de valoración, no se trata estrictamente de una decisión excluyente, sino de encontrar la mejor opción. Para empresas consolidadas:

  • Elija GGM cuando la estabilidad y consistencia de los dividendos sea evidente, y el crecimiento sea mínimo o constante.
  • Elija DCF cuando las políticas de dividendos no reflejen la verdadera capacidad de generación de beneficios de la empresa o cuando un análisis más profundo del flujo de caja refleje el valor con mayor precisión.

En última instancia, una valoración sólida se beneficia del análisis de sensibilidad, la triangulación de los resultados de ambos modelos cuando sea posible y la alineación de la metodología con las normas del sector y la lógica financiera específica de la empresa.

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