CÓMO LOS DIVIDENDOS DE LAS ACCIONES AFECTAN LAS MÉTRICAS POR ACCIÓN Y LA VALORACIÓN
Descubra cómo los dividendos de acciones influyen en métricas de valoración clave, incluidos EPS, valor contable por acción y relación precio-beneficio.
Los dividendos en acciones son una forma de distribución de beneficios corporativos mediante la cual una empresa emite acciones adicionales a sus accionistas existentes en lugar de pagar en efectivo. Estos dividendos permiten a las empresas recompensar a los inversores sin reducir las reservas de efectivo, preservando así la liquidez para el crecimiento futuro, las inversiones o el pago de deudas. Fundamentalmente, los dividendos en acciones no aumentan el valor total de la empresa ni modifican el capital total en manos de los accionistas; simplemente aumentan el número de acciones en circulación.
Esta acción corporativa suele ocurrir en dos escenarios bien definidos: cuando una empresa desea mostrar solidez financiera a la vez que preserva el capital, o cuando el precio de sus acciones se percibe como demasiado alto y la empresa desea aumentar la liquidez de las acciones. Aunque a menudo se consideran neutrales en términos de valor económico, los dividendos en acciones provocan cambios inmediatos y mensurables en ciertas métricas financieras por acción debido a la dilución de la propiedad individual de las acciones.A diferencia de los desdoblamientos de acciones, que multiplican el número de acciones sin afectar las ganancias retenidas, los dividendos en acciones se consideran transferencias de las ganancias retenidas al capital pagado (en casos de dividendos en acciones pequeños, inferiores al 20-25%). Los dividendos en acciones más elevados pueden tener un impacto más sustancial en la categorización del capital, aunque todos los tipos reflejan fundamentalmente una reclasificación del capital existente. Comprender cómo estos movimientos afectan las métricas de valoración es esencial tanto para inversores como para analistas.Los dividendos en acciones generalmente se expresan como un porcentaje. Por ejemplo, un dividendo en acciones del 10% implica que los accionistas reciben una acción adicional por cada diez acciones que poseen. Tras el dividendo, el total de acciones en circulación aumenta, mientras que la base de activos y el valor contable de la empresa permanecen sin cambios. Esta mecánica conlleva directamente cambios en los cálculos por acción, lo que puede afectar la valoración percibida y la toma de decisiones de los inversores.
Los tipos comunes de dividendos en acciones incluyen:
- Dividendos en acciones pequeños: Menos del 20-25% de las acciones existentes, contabilizadas a su valor justo de mercado.
- Dividendos en acciones grandes: Más del 25% de las acciones existentes, generalmente contabilizadas a su valor nominal o nominal.
En ambos casos, el aumento en el número de acciones impacta directamente en los ratios financieros vinculados a las métricas por acción. Los inversores deben prestar mucha atención a estos ajustes para formarse una visión bien informada del valor de una empresa tras la emisión de dividendos.
Es importante distinguir los dividendos en acciones de los desdoblamientos de acciones en el análisis. Si bien ambas acciones aumentan el número de acciones en circulación y reducen el precio de la acción proporcionalmente, solo los dividendos en acciones reducen las ganancias retenidas y afectan la estructura del capital. Por lo tanto, sus implicaciones para la información financiera y el análisis de ratios difieren y deben evaluarse en consecuencia. En las siguientes secciones, examinaremos en detalle cómo los dividendos en acciones afectan métricas específicas por acción y analizaremos sus implicaciones directas e indirectas en los modelos de valoración corporativa.
Valor Contable Por Acción (VCP)
El VCP refleja el capital disponible para los accionistas dividido entre el número de acciones en circulación. Si bien el capital total de los accionistas permanece sin cambios después de un dividendo en acciones, el nuevo aumento en el número de acciones resulta en un VCP menor. Esto implica una redistribución de la propiedad entre más unidades, lo que esencialmente diluye la participación proporcional de cada acción en los activos netos de la compañía.
Flujo de Caja y Flujo de Caja Libre por Acción
Estas métricas también experimentan una dilución similar a la del VCP. Dado que los flujos de caja operativos y libres generalmente se mantienen constantes después del dividendo, los cálculos por acción disminuyen debido a un mayor recuento de acciones. Esto no afecta el rendimiento real de la empresa, pero transforma la percepción de los inversores si no se contextualiza adecuadamente.
Dividendo por Acción (DPA)
El DPA futuro podría reducirse por acción, a menos que los dividendos totales aumenten proporcionalmente. Dado que la empresa se ha comprometido a distribuir más acciones en circulación, mantener el mismo nivel de DPA aumentaría el gasto total en dividendos de la empresa, algo que no siempre es financieramente admisible.
Métricas de Precio y Ratios de Valoración
El precio de la acción suele ajustarse a la baja en función del aumento de las acciones para reflejar la capitalización bursátil sin cambios. Por lo tanto, los ratios de valoración por acción, como el PER (Precio/Beneficio), el P/B (Precio/Valor Contable) y el PEG (Precio/Beneficio/Crecimiento), deben recalcularse para tener en cuenta los cambios en el volumen de acciones posteriores al dividendo.
Otros ratios afectados
- ROE (Rentabilidad sobre el capital): No se ve afectado de forma inherente, ya que tanto el beneficio neto como el capital se mantienen constantes.
- ROA (Rentabilidad sobre los activos): Tampoco se ve afectado a menos que cambien las métricas operativas.
- Capitalización bursátil: Se mantiene sin cambios, ya que el precio de la acción cae a la par que aumenta el número de acciones.
En resumen, si bien los dividendos en acciones no afectan el valor intrínseco ni el rendimiento subyacente de una empresa, alteran directamente la mayoría de las métricas por acción mediante dilución mecánica. Esto resalta la importancia de ajustar las métricas históricas y futuras para lograr una comparabilidad y una valoración precisa.
Comprender el efecto de los dividendos en acciones en la valoración corporativa requiere distinguir entre medidas intrínsecas y medidas basadas en el mercado. Si bien los dividendos en acciones no modifican el patrimonio total, la capacidad de generar ganancias ni los flujos de caja de una empresa, sí modifican la distribución de estos valores entre los accionistas. Este ajuste influye en los modelos de valoración que se basan en variables por acción y la psicología del mercado.
Capitalización bursátil y movimiento del precio de las accionesA nivel macroeconómico, la capitalización bursátil (calculada como el precio de la acción multiplicado por el número total de acciones en circulación) se mantiene constante tras el dividendo en acciones. Si una empresa emite un dividendo en acciones del 20%, su número de acciones aumenta un 20%, mientras que el precio de la acción ajustado al mercado suele disminuir en la misma proporción. En consecuencia, el valor de las acciones de los inversores se mantiene constante nominalmente.
Relación precio-beneficio (PER)
Dado que tanto el BPA como el precio de las acciones disminuyen proporcionalmente tras un dividendo en acciones, la relación precio-beneficio suele permanecer inalterada, suponiendo que no haya cambios en la confianza de los inversores ni en las expectativas de crecimiento de las ganancias futuras. Sin embargo, los datos redondeados del BPA y las reacciones del mercado podrían causar pequeñas variaciones. Los analistas deben asegurarse de comparar las relaciones precio-beneficio utilizando cifras que reflejen el recuento de acciones tras el dividendo.
Análisis del Flujo de Caja Descontado (DCF)
En los modelos DCF, la valoración general se deriva del potencial de generación de flujo de caja libre, que se mantiene inalterado con los dividendos en acciones. Sin embargo, por acción, las métricas de valoración cambian debido a un mayor número de acciones. Para la valoración por acción mediante DCF, es esencial utilizar el número actualizado de acciones en circulación para evitar sobreestimar el valor por acción. El valor total de la empresa se mantiene constante a pesar de los cambios en la distribución por acción.
Comparables y Múltiplos
Al realizar comparaciones con empresas similares utilizando múltiplos por acción, los analistas deben reexpresar las acciones y los beneficios históricamente para garantizar comparaciones significativas. Las métricas de valoración como el EV/EBITDA no se ven afectadas por los dividendos en acciones, ya que no operan sobre una base por acción y reflejan evaluaciones empresariales integrales.
Psicología del inversor y asequibilidad percibida
A pesar de la neutralidad matemática de los dividendos en acciones en la valoración integral, estos pueden afectar la confianza de los inversores. Un precio de la acción más bajo después del dividendo puede aumentar la asequibilidad percibida, atrayendo a inversores minoristas y aumentando los volúmenes de negociación. Este aspecto conductual puede influir en la valoración a corto plazo a través de la actividad de la demanda a pesar de que los fundamentales se mantengan sin cambios.
Impacto en la propiedad y el control
Dado que los dividendos en acciones se distribuyen proporcionalmente, los porcentajes de propiedad individual suelen mantenerse intactos. Sin embargo, los inversores marginales podrían interpretar el aumento de la flotación de acciones como una dilución del control, especialmente en empresas familiares o privadas. En los mercados públicos, este efecto suele ser insignificante, a menos que se utilice como parte de iniciativas de recapitalización más amplias.
Consideraciones Fiscales
En la mayoría de las jurisdicciones, los dividendos en acciones no están sujetos a impuestos inmediatamente en el momento de su emisión, a diferencia de los dividendos en efectivo. Sin embargo, afectan la base imponible de las acciones, lo que influye en el impuesto sobre las ganancias de capital en su eventual venta. Este impacto fiscal diferido puede incorporarse con el tiempo a los modelos de valoración de los inversores.
En general, si bien los dividendos en acciones pueden parecer superficiales de forma aislada, su efecto en las métricas por acción requiere ajustes metodológicos en los ejercicios de valoración. Los inversores deben recontextualizar los ratios, garantizar bases de referencia comparables y tener en cuenta el comportamiento de los inversores al evaluar empresas que utilizan regularmente los dividendos en acciones como estrategia financiera.