MÉTODO DE PARTICIPACIÓN VS CONSOLIDACIÓN: DONDE EL APALANCAMIENTO Y EL RIESGO SE OCULTAN
Aprenda cómo el método de participación y la consolidación pueden ocultar el apalancamiento y el riesgo financiero a los inversores y reguladores.
Comprender las diferencias entre estos métodos es fundamental para evaluar la transparencia financiera. Inversores, reguladores y analistas deben ser conscientes de la posibilidad de que las empresas oculten el apalancamiento y el riesgo subyacentes mediante estructuras estratégicas de propiedad y decisiones contables.
Este artículo explora los matices, los usos estratégicos y las consecuencias para la información financiera del método de participación y la consolidación, centrándose en dónde pueden ocultarse el apalancamiento y el riesgo financieros.
Además, las inversiones por el método de participación ofrecen oportunidades para la "suavizado de ganancias", donde las ganancias declaradas se ajustan para reducir la volatilidad. Dado que el inversor refleja solo una parte proporcional de los ingresos o pérdidas, los ingresos y las ganancias parecen más estables, lo que posiblemente enmascare los riesgos operativos y las pérdidas que se producen en la asociada.
Tanto las NIIF como los PCGA de EE. UU. permiten el método de participación bajo condiciones específicas, pero exigen la divulgación pertinente sobre las asociadas y los negocios conjuntos. No obstante, muchos argumentan que esta divulgación no es lo suficientemente detallada como para evaluar eficazmente los riesgos de apalancamiento o liquidez. Los tenedores de bonos y los prestamistas, en particular, pueden malinterpretar el verdadero perfil de riesgo de una empresa si los pasivos críticos permanecen fuera de los libros.
En última instancia, el método de participación difiere o excluye datos cruciales del balance, lo que puede minimizar las obligaciones financieras vinculadas a entidades parcialmente participadas y potencialmente sobreendeudadas. Esta opacidad es especialmente importante en sectores como el inmobiliario, el capital privado y la energía, donde las empresas conjuntas y las participaciones sociales se utilizan habitualmente para estructurar la exposición financiera lejos de los focos de atención.
Además, las transacciones intercompañías, como préstamos, ventas o servicios entre la matriz y la filial, deben eliminarse durante la consolidación. Este proceso aporta transparencia, pero también complejidad, ya que requiere una conciliación y una divulgación meticulosas.
Es importante destacar que la consolidación reduce la capacidad de realizar financiación fuera de balance. Con todas las entidades controladas integradas, a las empresas les resulta más difícil eliminar el apalancamiento de sus propios libros sin ceder el control. Por lo tanto, si bien la consolidación no es la panacea para la opacidad financiera, suele proporcionar una descripción más precisa del apalancamiento y el riesgo a nivel de grupo, en particular para bancos, empresas que cotizan en bolsa y grandes conglomerados.
No obstante, las estrategias de adquisición agresivas a veces pueden generar distorsiones. El fondo de comercio derivado de adquisiciones, a menudo sustancial, se capitaliza y se somete a pruebas anuales de deterioro, lo que complica la base de activos. Si no se deteriora a tiempo, el fondo de comercio puede sobrevalorar los activos netos e infravalorar los riesgos, especialmente en sectores volátiles.En resumen, si bien la consolidación refleja mejor el apalancamiento total, aún exige un análisis riguroso en la interpretación de estructuras organizativas complejas, acuerdos de financiación y supuestos de valoración.