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P/B VS. ROE: LA RELACIÓN QUE EXPLICA LAS ACCIONES “BARATAS”
Comprender cómo interactúan la relación precio-valor contable y el ROE ayuda a los inversores a interpretar las acciones “baratas” con mayor precisión y evitar trampas de valoración comunes.
¿Qué es la relación precio-valor contable (P/B)?
La relación precio-valor contable (P/B) es una métrica de valoración ampliamente utilizada que compara el valor de mercado de una empresa, o el precio de sus acciones, con su valor contable (activos netos). En concreto, se calcula de la siguiente manera:
Relación P/B = Precio de la acción / Valor contable por acción
Por ejemplo, una empresa con un precio por acción de $20 y un valor contable por acción de $10 tendría una relación P/B de 2.0. Esto sugiere que los inversores están dispuestos a pagar el doble del valor contable por cada acción de la empresa.
La relación P/B es especialmente relevante para empresas con una gran cantidad de activos, como bancos, inmobiliarias y fabricantes, donde el valor contable refleja una parte sustancial del valor intrínseco. Un ratio precio-valor contable inferior a 1,0 suele interpretarse como una señal de que la acción podría estar "barata" o infravalorada.
¿Qué es la rentabilidad sobre el capital (ROE)?
La rentabilidad sobre el capital (ROE) mide la rentabilidad de una empresa en relación con el capital de sus accionistas. Indica la eficacia con la que la dirección utiliza el capital social para generar beneficios. Se calcula habitualmente como:
ROE = Utilidad neta / Capital contable
Por ejemplo, si una empresa genera 5 millones de libras esterlinas en beneficios netos y tiene 25 millones de libras esterlinas en capital, su ROE es del 20 %. Una ROE alta indica un uso eficiente del capital y un sólido rendimiento de las ganancias. Las empresas con un ROE consistentemente alto suelen tener valoraciones premium, especialmente en industrias competitivas o sectores con bajo capital.
¿Por qué se suelen analizar conjuntamente el precio contable y el ROE?
La relación entre el precio contable y el ROE ofrece información sobre la lógica subyacente de la valoración de una acción. Un precio contable bajo podría indicar una infravaloración, pero sin contexto, esto puede ser engañoso. El ROE ayuda a proporcionar ese contexto.
Al combinarse, estas métricas revelan si la valoración de mercado de una empresa se alinea con su rentabilidad y la eficiencia de sus activos. Si una acción cotiza a un precio contable bajo pero ofrece un ROE alto, es posible que esté infravalorada, pero se deben tener en cuenta las señales de alerta si esos beneficios son insostenibles o si existen riesgos que afecten la precisión del valor contable. Por el contrario, un ROE bajo podría sugerir una razón válida para la valoración aparentemente "barata" de una acción.
¿Por qué algunas acciones parecen "baratas"?
En los mercados de valores, una acción suele considerarse "barata" si sus ratios de valoración, como el precio contable o el precio/beneficio (P/E), son notablemente inferiores a los de sus pares del sector o a los estándares históricos. Sin embargo, esta apariencia de bajo precio puede ocultar problemas más profundos dentro de la empresa. La baja rentabilidad, la deficiente asignación de capital o el deterioro de los activos pueden explicar los bajos niveles de valoración.
Aquí es donde la relación precio contable y ROE resulta invaluable. Una acción que cotiza a un precio/valor contable bajo, pero que genera una baja rentabilidad sobre el capital, suele ser barata por una razón. Por ejemplo, las empresas en recesiones cíclicas o en proceso de reestructuración pueden presentar ROE pésimos, lo que justifica su baja valoración de mercado.
¿Cómo pueden los inversores utilizar el ROE para evaluar la calidad?
El ROE es un indicador clave de la calidad corporativa. Los inversores valoran un ROE alto y consistente porque refleja la capacidad de una empresa para capitalizar internamente. Las empresas con alto ROE pueden aumentar sus ganancias orgánicamente sin depender excesivamente de la deuda ni de la dilución del capital.
Al examinar una empresa con bajo P/B, un inversor informado considera:
- Sostenibilidad del ROE: ¿El ROE es temporal debido a máximos cíclicos o se mantiene a lo largo de los ciclos económicos?
- Riesgos de amortización de activos: ¿Podría el valor contable estar sobreestimado debido a la mala calidad de los activos o a valoraciones obsoletas?
- Eficiencia de la gestión: ¿La dirección asigna capital a proyectos de alta rentabilidad o existe una mala gestión del capital?
Las acciones con bajo P/B y un ROE alto y sostenible pueden requerir una investigación más profunda; estas oportunidades surgen ocasionalmente en sectores poco seguidos o durante correcciones del mercado, donde la fijación de precios incorrectos es más frecuente.
Trampas de valor versus Valor Real
No todas las acciones baratas son gangas. El concepto de trampa de valor se refiere a acciones que parecen infravaloradas según ratios como el precio contable (P/B), pero que adolecen de debilidades estructurales que reducen la rentabilidad a largo plazo. Un ROE bajo es un indicio claro de una posible trampa.
Por ejemplo, una empresa industrial con un P/B bajo que se enfrenta a dificultades seculares, como tecnología obsoleta o el aumento de los costes operativos, podría no recuperarse incluso si los fundamentos mejoran temporalmente. Esto contrasta con actores de nicho con baja visibilidad en el mercado, pero con métricas de rentabilidad del capital excepcionales, que a veces se esconden dentro del mismo rango de valoración numérica.
El ROE actúa como la prueba de fuego para distinguir entre acciones realmente infravaloradas y aquellas artificialmente "baratas" debido a la persistente erosión del valor.
Uso del análisis DuPont para vincular el ROE y el P/B
El modelo DuPont desglosa el ROE en tres componentes:
ROE = Margen de Utilidad Neta × Rotación de Activos × Apalancamiento Financiero
Esta descomposición proporciona a los inversores herramientas para identificar la causa raíz del ROE de una empresa. Por ejemplo, las empresas con un alto apalancamiento financiero pueden aumentar artificialmente el ROE, pero con un riesgo adicional. Alternativamente, las empresas con bajos márgenes y alta rotación también pueden alcanzar ROEs impresionantes, lo que justifica un P/B más alto.
Al comprender estos componentes, los inversores pueden determinar mejor si una acción con bajo P/B es ineficiente (bajo ROE) o un factor de capitalización disfrazado (un alto ROE se esconde tras métricas malinterpretadas).
El P/B implícito del ROE y el Coste del Capital
La teoría financiera conecta aún más el ROE y el P/B mediante la siguiente fórmula:
P/B = (ROE – g) / (r – g)
Donde:
- ROE = Rentabilidad del Capital
- g = Tasa de crecimiento de dividendos o ganancias
- r = Coste del capital (requerido por los inversores Rendimiento)
Si el ROE de una empresa supera su coste de capital, teóricamente debería cotizar a un P/B superior a 1.0. Por otro lado, si el ROE se sitúa por debajo de r, el P/B debería caer por debajo de 1.0, lo que refleja una destrucción de valor. Este modelo destaca cómo la combinación de un ROE bajo y un crecimiento moderado justifica una caída del P/B, incluso cuando los activos permanecen intactos.
Caso práctico: Cálculo del valor intrínseco mediante el ROE y el P/B
Considere dos empresas del mismo sector:
- Empresa A: P/B de 0,8, ROE del 5%
- Empresa B: P/B de 2,5, ROE del 18%
A primera vista, la empresa A parece barata. Sin embargo, su coste de capital es del 7%, lo que significa que destruye valor (ROE < r). La empresa B, aunque cara en términos de precio contable, obtiene una rentabilidad sobre el capital superior, lo que justifica una prima de valoración. Esto refuerza el principio: lo barato sin rentabilidad suele ser un espejismo. Los inversores que utilizan tanto el ROE como el precio contable como matriz de valoración pueden evaluar con mayor precisión el valor intrínseco de una empresa y evitar caer en trampas basadas únicamente en métricas superficiales.
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