TRAMPAS DEL EBIAT: SUPUESTOS DE TASA IMPOSITIVA Y RUIDO NO OPERATIVO
Descubra cómo el EBIAT engaña con las tasas impositivas y los elementos no operativos
El EBIAT, o Ganancias antes de intereses e impuestos, es una medida financiera que busca reflejar el rendimiento operativo principal de una empresa mediante el examen de sus ingresos netos antes de los costos financieros, pero después de considerar las implicaciones fiscales sobre las ganancias operativas. Se utiliza ampliamente en modelos de valoración, en particular en el análisis de Flujo de Caja Descontado (DCF), ya que representa con mayor precisión la capacidad de generación de efectivo de la empresa, sin considerar los efectos financieros, como los gastos por intereses de la deuda.El EBIAT intenta ajustar las ganancias netas para neutralizar los efectos de la estructura de capital, ofreciendo a los analistas una visión más clara de la capacidad de generar ganancias operativas. Comienza con los ingresos operativos (normalmente, las ganancias antes de intereses e impuestos, EBIT), restando los gastos fiscales con base en una tasa impositiva operativa estimada para obtener una cifra después de impuestos. Este enfoque crea una métrica hipotética de ganancias "sin apalancamiento", lo que permite realizar comparaciones equitativas entre empresas con diferentes niveles de deuda o estructuras de capital.
Si bien la justificación del EBIAT es sólida, su fiabilidad depende en gran medida de la precisión de los datos, especialmente de la tasa impositiva asumida y el tratamiento de las partidas no operativas. Los errores en estas áreas pueden dar lugar a valoraciones distorsionadas, previsiones erróneas o evaluaciones incorrectas de la eficiencia operativa.
Dado que el EBIAT filtra los gastos por intereses y los compensa con ajustes fiscales, es fundamental garantizar que otros factores, como las partidas no recurrentes o no operativas, no sesguen la interpretación. Asimismo, aplicar una tasa impositiva legal uniforme sin validar su relevancia para las operaciones comerciales reales puede distorsionar los flujos de caja reales.
Los inconvenientes que se analizan aquí profundizan en las limitaciones clave que los analistas deben tener en cuenta para utilizar el EBIAT como una medida fiable de valoración o rendimiento.
Una vulnerabilidad importante en los cálculos del EBIAT reside en la supuesta tasa impositiva efectiva. La mayoría de los analistas utilizan la tasa impositiva corporativa legal o una tasa impositiva efectiva normalizada al estimar el EBIAT. Sin embargo, esta suposición conlleva un riesgo sustancial si no refleja la carga impositiva real de la empresa en cuestión.El tipo impositivo legal puede diferir significativamente del tipo efectivo que las empresas realmente pagan. Las diferencias surgen debido a créditos fiscales, pérdidas trasladables, impuestos sobre la renta en el extranjero e incentivos fiscales específicos del sector, todo lo cual afecta a los impuestos efectivos pagados. En consecuencia, utilizar la tasa legal sin un análisis contextual puede sobreestimar la carga impositiva sobre los beneficios operativos.Por ejemplo, si el EBIT es de 100 millones de libras esterlinas y se aplica una tasa impositiva del 30%, el EBIAT se convierte en 70 millones de libras esterlinas. Sin embargo, si la tasa impositiva efectiva real de la empresa es tan solo del 15% debido a la utilización de activos por impuestos diferidos o a la planificación fiscal geográfica, el beneficio operativo real después de impuestos debería ser de 85 millones de libras. Esta discrepancia del 21% en el EBIAT altera fundamentalmente la valoración percibida.Además, las tasas impositivas pueden variar significativamente entre períodos debido a cambios en la legislación o en la planificación fiscal estratégica, lo que hace que las suposiciones para un solo período resulten demasiado simplistas. Las empresas que operan en múltiples jurisdicciones también se enfrentan a la complejidad de las tasas impositivas combinadas. Las multinacionales pueden disfrutar de un tratamiento fiscal favorable en un país, mientras que en otros se enfrentan a tasas más altas. Agrupar todos los cálculos en una tasa fija corre el riesgo de pasar por alto realidades con matices.En el análisis de fusiones y adquisiciones o en ejercicios de valoración a futuro, las tasas impositivas históricas pueden no ser indicativas de las condiciones futuras. Los analistas deben evaluar diligentemente las tasas efectivas futuras esperadas y ajustar las previsiones en consecuencia. Los cambios regulatorios, como las normas GILTI en EE. UU. o los estándares tributarios globales mínimos del Pilar Dos, aumentan la incertidumbre, lo que hace que las suposiciones de tasas estáticas sean más arriesgadas. Para mitigar este problema, es necesario incorporar análisis de escenarios con un rango de posibles tasas impositivas, ajustar la exposición geográfica y sectorial, y consultar las notas al pie de página sobre impuestos en los estados financieros de la empresa. Idealmente, la tasa impositiva efectiva aplicada en el EBIAT debería alinearse con la tributación real esperada bajo una estructura sin apalancamiento, respaldada por datos históricos y divulgación contable. En última instancia, la precisión en el modelado de las tasas impositivas determina la utilidad del EBIAT. Una sobreestimación o subestimación en este caso afecta drásticamente los resultados del flujo de caja descontado (DCF), especialmente en proyecciones plurianuales, donde el impacto fiscal se agrava.
El EBIAT está diseñado para destacar las ganancias operativas principales; sin embargo, una de sus vulnerabilidades, a menudo pasadas por alto, reside en la presencia de partidas no operativas y no recurrentes en el EBIT. Estas distorsiones influyen directamente en el cálculo del EBIAT a menos que se filtren proactivamente, lo que oscurece el verdadero propósito de la métrica.El ruido no operativo se refiere a partidas en la cuenta de resultados que no están relacionadas con las operaciones comerciales diarias de la empresa. Estas incluyen, entre otras, ganancias o pérdidas por ventas de activos, cargos por reestructuración, acuerdos judiciales, ganancias o cargos por tipo de cambio y otros ingresos o gastos extraordinarios o incidentales.Cuando estas partidas se integran en el EBIT, inflan o desinflan artificialmente la base de ganancias utilizada para calcular el EBIAT. Dado que el cálculo aplica una tasa impositiva a esta base, estas partidas no operativas generan una doble distorsión: afectan tanto a las ganancias antes de impuestos como al valor resultante después de impuestos.Por ejemplo, una ganancia única por litigio de 10 millones de libras esterlinas reflejada en el EBIT, si no se trata, resulta en un EBIAT inflado. Si se grava al 25%, esto arroja un valor después de impuestos de 7,5 millones de libras esterlinas, sobreestimando significativamente la rentabilidad operativa. Por el contrario, las pérdidas no operativas, como los costos de reestructuración, pueden deflactar el EBIAT y provocar una infravaloración si no se ajustan.Las prácticas contables estándar no siempre proporcionan una separación clara entre las actividades operativas y no operativas. Mientras que algunas empresas aíslan estas partidas en secciones de "No recurrentes", otras las entierran dentro de las líneas de gastos generales de venta, generales y administrativos o de ingresos operativos. Esto significa que los analistas deben extraer y ajustar manualmente estos componentes.
Además, las partidas no operativas recurrentes difuminan los límites. Por ejemplo, los ingresos por inversiones pasivas constantes pueden parecer "no operativos", pero se vuelven significativos para las ganancias recurrentes. ¿Deberían eliminarse del EBIAT? Si el EBIAT se utiliza para el cálculo del valor empresarial, idealmente, solo deberían conservarse las ganancias que requieren inversión de capital y generan flujos de caja predecibles.
Un método práctico es reconstruir el EBIT basándose en partidas recurrentes, excluyendo anomalías. Como alternativa, utilizar las cifras de EBIT ajustado publicadas por la dirección, con escrutinio, puede ofrecer una base defendible. Los analistas también pueden examinar los promedios de varios años para neutralizar los efectos de las fluctuaciones temporales en las actividades no operativas.
En última instancia, si no se elimina el ruido no operativo, se corre el riesgo de obtener estimaciones engañosas de la eficiencia operativa, lo que afecta al análisis fundamental, la valoración de fusiones y adquisiciones y la evaluación comparativa del rendimiento. La transparencia y la consistencia en los ajustes son primordiales a la hora de incorporar el EBIAT en las metodologías financieras.