BONOS INTERNACIONALES: DIVERSIFICANDO LA DURACIÓN Y EL CRÉDITO
Comprenda cómo los bonos internacionales ofrecen duración y diversidad de diferenciales de crédito
Existen varios tipos de bonos internacionales:
- Bonos extranjeros: Emitidos en un mercado nacional por una entidad extranjera, normalmente en la moneda del mercado nacional (p. ej., un bono del gobierno japonés emitido en EE. UU., denominado en USD).
- Eurobonos: Bonos emitidos en una moneda distinta a la del país donde se emiten (p. ej., un bono denominado en euros emitido en Londres).
- Bonos globales: Emisiones a gran escala que se negocian simultáneamente en múltiples mercados y monedas.
Los bonos internacionales otorgan acceso a valores con grado de inversión y de alto rendimiento de mercados desarrollados y emergentes. Entre los actores clave se incluyen emisores soberanos como Alemania, organizaciones multilaterales como el Banco Mundial y empresas que buscan diversificar sus inversiones.
En comparación con los bonos nacionales, los bonos internacionales pueden ofrecer mayores rendimientos, especialmente en los mercados emergentes. Sin embargo, también presentan riesgos relacionados con las fluctuaciones cambiarias, la inestabilidad geopolítica y las diferencias regulatorias. Una investigación eficaz y la construcción de una cartera son esenciales para gestionar estos elementos.
¿Por qué considerar los bonos internacionales?
Añadir bonos internacionales a una cartera puede ofrecer múltiples beneficios:
- Diversificación: Los ciclos económicos y de tipos de interés varían a nivel mundial. La exposición a diferentes curvas de rendimiento y factores económicos puede suavizar la rentabilidad total.
- Oportunidades de diferencial de crédito: Los inversores pueden acceder a instrumentos con mayor diferencial no disponibles en los mercados nacionales, como bonos soberanos de países en desarrollo o emisiones corporativas transfronterizas.
- Gestión de la duración: Los perfiles de duración global pueden ser más largos o más cortos que los estándares nacionales, lo que permite a los estrategas posicionar las carteras de forma defensiva u ofensiva.
- Exposición a divisas: Si bien supone un riesgo, la exposición a divisas también puede ser una herramienta de diversificación, especialmente si se gestiona activamente o se cubre mediante derivados o estrategias de superposición de divisas.
- Acceso a oportunidades idiosincrásicas: Ciertas economías o sectores pueden superar la rentabilidad debido a factores estructurales o cíclicos únicos.
Para los inversores en países con tipos de interés bajos o negativos, como gran parte de la eurozona, los bonos internacionales también pueden ofrecer una mejora significativa de la rentabilidad. Al mismo tiempo, las estrategias activas de bonos globales pueden incorporar análisis de crédito soberano, investigación geopolítica y posicionamiento de duración para navegar por ciclos de mercado volátiles.
Si bien los bonos globales ofrecen beneficios, también presentan riesgos que podrían no estar presentes en las carteras de renta fija exclusivamente nacionales. Comprender estos riesgos es vital para construir una asignación de bonos internacionales resiliente y a largo plazo.
1. Riesgo cambiario
Si un bono internacional está denominado en moneda extranjera, las fluctuaciones adversas del tipo de cambio pueden erosionar la rentabilidad en su moneda local. Incluso si evita pérdidas crediticias o de tipos de interés, la conversión de moneda puede resultar en una pérdida de capital o un aumento de la volatilidad. Los inversores pueden gestionar esto mediante la cobertura cambiaria, aunque una cobertura completa puede reducir el potencial alcista cuando la moneda extranjera se fortalece.
2. Riesgo de crédito e impago
Los bonos de mercados emergentes y ciertos bonos corporativos de alto rendimiento suelen conllevar un mayor riesgo crediticio. Los prestatarios soberanos pueden enfrentarse a inestabilidad política o macroeconómica que podrían afectar su capacidad de pago. Las rebajas de calificación crediticia o los incumplimientos son más frecuentes en mercados subdesarrollados o sectores bajo presión regulatoria. Un análisis crediticio sólido y la diversificación entre emisores, regiones y sectores son fundamentales.
3. Riesgo de liquidez
Los mercados internacionales de bonos, especialmente en las economías emergentes, pueden no ofrecer la misma liquidez que los mercados nacionales desarrollados. Los diferenciales pueden ampliarse drásticamente en épocas de tensión financiera, lo que dificulta la negociación o la salida de posiciones sin un coste significativo. Los fondos cotizados en bolsa (ETF) y las estrategias activas pueden ayudar a mejorar el acceso a la liquidez gracias a la escalabilidad y la experiencia en ejecución.
4. Riesgo político y legal
Invertir en jurisdicciones extranjeras expone a los inversores a posibles cambios en la legislación fiscal, los controles de capital o el riesgo de expropiación. El ejercicio de los derechos de los tenedores de bonos también puede variar significativamente entre regiones. Es necesario comprender los marcos regulatorios regionales y la dinámica geopolítica para gestionar estos problemas.
5. Diferenciales de Tipos de Interés
Las políticas globales de tipos de interés no están sincronizadas. Los bonos de los mercados en desarrollo pueden ofrecer rendimientos nominales más altos, pero son sensibles a la inflación y la volatilidad del tipo de cambio. Por el contrario, economías desarrolladas como Japón o Suiza pueden tener rendimientos bajos, pero su condición de refugio seguro puede ser beneficiosa durante las turbulencias del mercado. Equilibrar estos factores es esencial al construir una asignación global de bonos.
A pesar de estos riesgos, los bonos internacionales se utilizan a menudo para construir carteras diversificadas y resilientes. La rentabilidad ajustada al riesgo puede mejorarse mediante una estrategia disciplinada que incluya investigación profesional, selección de emisores, gestión de la superposición de divisas y una asignación dinámica basada en previsiones macroeconómicas.
Definir objetivos estratégicos
Antes de invertir en bonos globales, pregúntese lo siguiente:
- ¿Cuál es su objetivo de rentabilidad? ¿Busca ingresos, preservación de capital o diversificación de riesgos?
- ¿Está preparado para una mayor volatilidad o exposición a divisas?
- ¿Cómo complementarán los bonos globales sus asignaciones de activos actuales?
Sus respuestas influirán en las asignaciones entre mercados desarrollados y emergentes, deuda soberana y crédito, y estrategias activas y pasivas.
Gestión activa vs. pasiva
Las estrategias activas emplean gestores de cartera para analizar oportunidades y riesgos en tiempo real. Asignan estratégicamente entre regiones y duraciones, ajustando la exposición en función de las valoraciones, las condiciones crediticias y las señales macroeconómicas. Las inversiones pasivas, como los ETF de índices de bonos globales, ofrecen una amplia exposición y comisiones bajas, pero pueden carecer de capacidad de respuesta a los cambios en el mercado.
Herramientas de gestión de divisas
La exposición a las divisas se puede gestionar mediante:
- Estrategias de cobertura total: Su objetivo es eliminar la volatilidad cambiaria, preservando las características de los bonos en consonancia con la dinámica de los tipos de interés.
- Carteras de cobertura parcial: Permiten una exposición selectiva a las divisas con previsión de apreciación.
- Superposición de divisas o forwards: Utiliza derivados para gestionar o aprovechar las fluctuaciones cambiarias.
Los inversores deben sopesar el coste de la cobertura frente a sus posibles beneficios, en función de las tendencias cambiarias y los diferenciales de rendimiento ("carry").
Canales de acceso al mercado
Los inversores individuales pueden Acceda a bonos globales a través de:
- ETFs y fondos mutuos de bonos globales
- Inversión directa a través de plataformas internacionales de corretaje
- Servicios de cuentas gestionadas que ofrecen exposición a renta fija a medida
Los inversores institucionales suelen participar en mandatos separados, índices de referencia personalizados y estrategias activas con mandatos dirigidos a geografías, calificaciones crediticias o estructuras de plazos específicos.
Índices de referencia de rendimiento y monitorización de riesgos
Entre los índices de referencia internacionales más populares se incluyen el Bloomberg Global Aggregate Bond Index y el JP Morgan GBI-EM Index para mercados emergentes. El seguimiento del rendimiento en comparación con los índices adecuados ayuda a evaluar la eficacia de su estrategia, a la vez que garantiza el mantenimiento de los objetivos de diversificación.
El seguimiento de métricas clave como la duración, el rendimiento al vencimiento, la calificación crediticia promedio y las ponderaciones regionales es crucial para ajustar las estrategias a lo largo del tiempo. El análisis de escenarios y las pruebas de estrés ayudan a comprender mejor cómo podría reaccionar su cartera a los cambios macroeconómicos.
La inversión en bonos globales se ha convertido en un pilar fundamental en la construcción de carteras a largo plazo. A medida que la renta fija continúa evolucionando, la incorporación de bonos internacionales aprovecha las oportunidades en distintos ciclos económicos y geografías, proporcionando una fuente más estable y diversificada de rendimiento y rentabilidad ajustada al riesgo.