Comprender los ratios de cobertura clave que sustentan los dividendos preferentes en escenarios de estrés financiero.
ACCIONES PREFERENTES EN EL CAPITAL BANCARIO: CET1, AT1 Y DÓNDE LOS INVERSORES SE SORPRENDEN
Descubra cómo funcionan las acciones preferentes CET1 y AT1, y por qué los inversores pueden verse sorprendidos por diferencias clave.
¿Qué es el capital bancario y por qué es importante?
El capital bancario representa los recursos financieros que un banco utiliza para absorber pérdidas y respaldar sus operaciones. Es una métrica clave utilizada por organismos reguladores, como el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo (BCE), para garantizar la estabilidad de las instituciones financieras. En términos regulatorios, el capital se clasifica en niveles según su capacidad para absorber pérdidas. Los bancos deben mantener un capital mínimo según los estándares internacionales, en particular el marco regulatorio de Basilea III.
Las principales categorías de capital son:
- Capital ordinario de nivel 1 (CET1): Este es el capital de mayor calidad y se compone principalmente de acciones ordinarias y ganancias retenidas. El capital CET1 puede absorber pérdidas inmediatamente cuando ocurren.
- Capital Adicional de Nivel 1 (AT1): A menudo en forma de acciones preferentes perpetuas o bonos convertibles contingentes (CoCos), los instrumentos AT1 son más riesgosos que el capital ordinario, pero aun así ayudan a absorber pérdidas antes de que los tenedores de deuda se vean afectados.
- Capital de Nivel 2: Se trata de capital de menor calidad que incluye instrumentos de deuda subordinada con un vencimiento mínimo, a menudo menos relevante en los análisis de absorción de pérdidas en comparación con el CET1 y el AT1.
El capital bancario no solo es un imperativo regulatorio, sino también un componente que los inversores vigilan de cerca. Influye en las calificaciones crediticias de un banco, su solvencia percibida y, en última instancia, su coste de financiación. Comprender el lugar que ocupan las acciones preferentes dentro de esta jerarquía de capital es esencial tanto para evaluar la estabilidad de un banco como para gestionar el riesgo de inversión.
El papel de las acciones preferentes en el capital bancario
Las acciones preferentes existen en diferentes clases dentro de la estructura de capital de un banco. Pueden clasificarse como CET1 o AT1 según su estructura. Normalmente, las acciones preferentes que se consideran CET1 son poco comunes, ya que este nivel de capital suele requerir capital ordinario con derecho a voto. La mayoría de las acciones preferentes presentes en el capital bancario contribuyen al nivel AT1, diseñado para absorber pérdidas en situaciones de estrés.
Comparemos:
- Acciones CET1: Acciones ordinarias que asumen las primeras pérdidas, con pleno derecho a voto y sin fecha de vencimiento ni preferencia sobre dividendos.
- Instrumentos AT1: A menudo se estructuran como acciones preferentes perpetuas no acumulativas con altos rendimientos, pero subordinadas al resto de la deuda. Las acciones preferentes AT1 pueden amortizarse o convertirse en capital en tiempos de crisis.
Las acciones preferentes que califican como AT1 ofrecen rendimientos atractivos, pero conllevan riesgos considerables. Estos riesgos se vuelven significativos mucho antes de que un banco entre en insolvencia, algo que muchos inversores minoristas pueden no comprender plenamente, por lo que la formación sobre este tema es esencial.
¿Qué hace que el capital CET1 sea tan crucial?
El capital ordinario de nivel 1 (CET1) comprende los instrumentos financieros con mayor capacidad de absorción de pérdidas dentro de la base de capital de un banco. El CET1 incluye:
- Acciones ordinarias emitidas por el banco
- Prima de emisión generada por la emisión
- Ganancias retenidas y otro resultado integral
Estos instrumentos son de carácter permanente y están sujetos a la plena disciplina del mercado. Dado que los tenedores de instrumentos CET1 (es decir, los accionistas ordinarios) son los primeros en absorber pérdidas, reciben los ingresos residuales del banco una vez cumplidas todas sus obligaciones. Los reguladores prefieren el CET1 porque proporciona un colchón estable y duradero contra pérdidas, especialmente durante las recesiones.
Los bancos deben mantener un ratio CET1 mínimo, actualmente fijado en el 4,5% de los activos ponderados por riesgo según Basilea III, con colchones adicionales, como el Colchón de Conservación de Capital, que lo elevan en la práctica. Una base sólida de CET1 revela que un banco está bien capitalizado y es menos propenso a incumplir.
Entendiendo AT1: Instrumentos de Nivel 1 Adicional
Los instrumentos AT1 constituyen la segunda capa del capital de absorción de pérdidas de un banco. Estos valores híbridos tienen características tanto de deuda como de capital. Los inversores en instrumentos AT1 suelen obtener mayores rendimientos, lo que compensa el aumento de los riesgos. Las características únicas del AT1 incluyen:
- Perpetuidad: Estos instrumentos no tienen fecha de vencimiento.
- Pagos de intereses discrecionales: Los dividendos pueden cancelarse a discreción del banco o bajo directiva regulatoria.
- Mecanismos de absorción de pérdidas: Estos pueden incluir amortizaciones totales o parciales, o la conversión a acciones ordinarias si el ratio CET1 de un banco cae por debajo de un determinado umbral (normalmente 5,125% o 7%).
- Subordinación: En un escenario de liquidación, los tenedores de AT1 tienen una clasificación superior a la de los accionistas de CET1, pero inferior a la de los tenedores de deuda Tier 2 y sénior.
Desde un punto de vista regulatorio, el capital AT1 ofrece a los bancos una herramienta flexible para cumplir con los requisitos de capital sin diluir el capital social. Desde la perspectiva del inversor, estos instrumentos ofrecen oportunidades de altos ingresos, pero, fundamentalmente, conllevan riesgos estructurales implícitos.
Dónde empiezan a divergir los mecanismos
Aunque tanto el CET1 como el AT1 están diseñados para absorber pérdidas, lo hacen de diferentes maneras y bajo diferentes desencadenantes.
Los instrumentos CET1 absorben pérdidas continuamente mediante la erosión del precio de las acciones y los recortes de dividendos.
Los valores AT1, por otro lado, están sujetos a medidas regulatorias. Si el ratio CET1 de un banco cae por debajo de un nivel predeterminado, los reguladores pueden ordenar al banco que devalúe sus instrumentos AT1 o los convierta en capital. Varios casos destacados, como los de Deutsche Bank y Credit Suisse, ponen de relieve el riesgo, lo que genera volatilidad en el mercado y preocupación entre los inversores.
Estos instrumentos pueden entrar automáticamente en pérdidas o convertirse, a menudo sin posibilidad de negociación ni apelación, lo que los diferencia fundamentalmente de los bonos corporativos tradicionales o incluso de las acciones preferentes de instituciones no financieras. Los inversores que no comprenden estas distinciones pueden enfrentarse a pérdidas sustanciales a pesar de que el banco siga operando.
Comprensión del riesgo de los instrumentos AT1
A pesar del atractivo de sus atractivas rentabilidades, los inversores en capital AT1 se enfrentan a diversas sorpresas potenciales. Estos instrumentos están diseñados para absorber pérdidas, lo que significa que su propósito es absorber el impacto cuando un banco atraviesa dificultades. Esto no es meramente teórico: los acontecimientos de los últimos años han demostrado que estos riesgos pueden manifestarse, a menudo con rapidez y sin previo aviso.
Los principales riesgos incluyen:
- Cancelación de cupones: Los bancos no están obligados a pagar cupones AT1 si hacerlo incumple los requisitos de capital o las restricciones regulatorias. A diferencia de los valores de renta fija tradicionales, los pagos atrasados no se acumulan.
- Factores desencadenantes de amortización o conversión: Definidos por los marcos regulatorios, la conversión a capital o la amortización completa pueden implementarse una vez que el CET1 de un banco cae por debajo de un cierto umbral, a menudo entre el 5,125 % y el 7 %.
- Sin vencimiento ni dependencia de rescate: Si bien los bancos suelen indicar su intención de rescatar valores AT1 después de cinco años, no están obligados a hacerlo. La aprobación regulatoria también es necesaria para la amortización de valores AT1, lo que puede generar incertidumbre en cuanto a precios y liquidez.
- Riesgo de valoración: Los valores AT1 pueden comportarse como acciones durante períodos de tensión en el mercado, presentando volatilidad y liquidez reducida.
Caso práctico: Reducción del valor de los valores AT1 de Credit Suisse
Uno de los ejemplos más llamativos de sorpresa para los inversores en valores AT1 proviene del caso de Credit Suisse en marzo de 2023. Durante su adquisición por parte de UBS, con intermediación gubernamental, los reguladores suizos redujeron a cero los valores AT1 del banco por valor de 17 000 millones de dólares, a pesar de que los accionistas recibieron cierta compensación por la adquisición.
Esta decisión invirtió la jerarquía de acreedores prevista, según la cual los accionistas deberían perderlo todo antes de que los titulares de valores AT1 se vean afectados. Si bien los reguladores señalaron los términos contractuales que permitían dicha acción, el evento provocó consternación y demandas por parte de inversores institucionales. También socavó la confianza en el mercado AT1, lo que provocó una ola de ventas temporal de valores similares.
A pesar de la controversia, el caso de Credit Suisse ilustra la importancia de leer la letra pequeña y comprender el riesgo jurisdiccional. Cada país tiene diferentes interpretaciones de los marcos de resolución bancaria, lo que añade complejidad para los inversores internacionales.
Protección del inversor y diligencia debida
Los instrumentos AT1 pueden no ser adecuados para todos los inversores, especialmente para los inversores minoristas que carecen de las herramientas o la experiencia necesarias para evaluar estructuras de riesgo complejas. Los inversores deberían:
- Realizar pruebas de estrés sobre los niveles de capital de los emisores.
- Comprender la regulación nacional y los regímenes de resolución.
- Analizar los calendarios de rescate, las condiciones de aplazamiento de cupones y los desencadenantes de pérdidas.
Los gestores de fondos y los bancos que comercializan estos instrumentos también deben garantizar una divulgación clara de los riesgos. Algunas jurisdicciones han endurecido las normas sobre la emisión de AT1, restringiendo quién puede invertir y exigiendo prácticas de divulgación sofisticadas. En conclusión, si bien las acciones preferentes AT1 desempeñan un papel fundamental en los marcos de capital bancario, ofreciendo oportunidades de ingresos y absorción de pérdidas, también presentan riesgos únicos y graves. Comprender cómo interactúan CET1 y AT1, el andamiaje regulatorio que las sustenta y los términos contractuales precisos de cada emisión es crucial para evitar sorpresas desagradables.
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