¿Qué define los mercados alcistas y bajistas? Explore los factores clave que configuran los ciclos de los mercados financieros e influyen en el comportamiento de inversión a largo plazo.
IPS EXPLICADO: EL DOCUMENTO QUE SALVA A LOS INVERSORES DE SÍ MISMOS
Descubra cómo un IPS mantiene a los inversores centrados y encaminados.
Una Declaración de Política de Inversión (DPI) es un documento formal que establece las reglas, los objetivos y las estrategias que rigen la cartera financiera de un inversor. Sirve como un plan integral, que proporciona una dirección clara para guiar las decisiones de inversión y la asignación de activos según la tolerancia al riesgo, el horizonte temporal, las necesidades de liquidez y los objetivos financieros específicos. Al igual que un plan de negocios para su cartera, una DPI se suele redactar al inicio de la relación cliente-asesor, especialmente cuando participan gestores de patrimonio o asesores financieros. Sin embargo, los inversores individuales también pueden beneficiarse enormemente de la creación de una. El objetivo principal de la DPI es evitar reacciones emocionales durante períodos de volatilidad del mercado, ayudando a los inversores a mantenerse alineados con las estrategias a largo plazo en lugar de dejarse llevar por las fluctuaciones del mercado a corto plazo. En esencia, una DPI responde a preguntas cruciales: ¿Para qué está invirtiendo? ¿Cuánto riesgo está dispuesto y puede asumir? ¿Qué limitaciones podría enfrentar con el tiempo? ¿Cómo se medirá el rendimiento? Al enunciar claramente estos principios desde el principio, el IPS se convierte en un contrato entre un inversor y su enfoque o asesor de inversión, lo que garantiza la comprensión mutua y la responsabilidad.
Ya sea un fondo institucional, una oficina familiar o un planificador de jubilación individual, el IPS funciona como una salvaguardia: define las clases de activos aceptables, delinea el proceso para monitorear las inversiones y establece protocolos para su revisión y ajuste. Esto fomenta la consistencia y la disciplina ante las condiciones cambiantes del mercado y los acontecimientos de la vida.
Es importante destacar que, si bien las estructuras de las IPS pueden variar según el tipo de inversor, suelen contener los siguientes elementos:
- Declaración de propósito y objetivos: Detalla los objetivos financieros a largo plazo.
- Gobernanza: Describe las responsabilidades de los asesores, fideicomisarios o comités de inversión.
- Evaluación de la tolerancia al riesgo: Cuantifica la capacidad y la disposición para soportar la volatilidad y las pérdidas de inversión.
- Asignación estratégica de activos: Establece la combinación a largo plazo de clases de activos que se debe mantener.
- Directrices de inversión: Enumera los activos permitidos y prohibidos, las reglas de diversificación, la disciplina de reequilibrio y los puntos de referencia para la medición del rendimiento.
- Proceso de seguimiento y evaluación: Especifica Frecuencia de revisión y estándares de informes.
Al codificar estos detalles por escrito, el IPS ayuda a crear un plan de acción racional que puede seguirse tanto en condiciones de mercado normales como adversas. Separa eficazmente las emociones de la ejecución de la inversión, actuando como la brújula financiera que mantiene el rumbo de su cartera.
Muchos inversores se preguntan si es realmente necesario redactar una Declaración de Política de Inversión detallada, especialmente si gestionan carteras relativamente modestas. Sin embargo, la evidencia de comportamiento y los datos históricos confirman cada vez más el papel fundamental del IPS para fomentar la disciplina del inversor, minimizar errores costosos y mantener una perspectiva a largo plazo frente a las fluctuaciones del mercado a corto plazo. La justificación más convincente para tener un IPS es su capacidad para limitar la toma de decisiones emocional. Durante fuertes caídas del mercado, como las de 2008 o 2020, no es raro que los inversores entren en pánico y vendan acciones en el punto más bajo, consolidándose en pérdidas que podrían haberse evitado con una gestión más tranquila y estratégica. Al aclarar por escrito la asignación de activos, la tolerancia al riesgo y la estrategia de reequilibrio, la IPS proporciona un marco para una toma de decisiones estable en situaciones de estrés.
Además de los beneficios psicológicos, las ventajas prácticas de adoptar una IPS incluyen:
- Claridad de propósito: Los inversores tienen menos probabilidades de perseguir el rendimiento o caer en modas especulativas cuando sus objetivos financieros están codificados y son realistas.
- Puntos de referencia definidos: El rendimiento se mide con criterios preestablecidos en lugar de cifras arbitrarias a corto plazo, lo que facilita una evaluación justa y la rendición de cuentas.
- Mejores relaciones con los asesores: Cuando los asesores y los clientes operan a partir de un documento escrito compartido, las expectativas están alineadas, lo que reduce la confusión, la falta de comunicación y las disputas.
- Cumplimiento normativo: Para las instituciones y los fiduciarios, una IPS documentada puede ser necesaria según leyes como ERISA o para Dotaciones y pensiones, lo que ayuda a demostrar la debida diligencia ante los reguladores.
Más allá de las ventajas funcionales, el IPS también desempeña un papel clave al reflejar los valores personales. Por ejemplo, los inversores centrados en la inversión sostenible o ética pueden detallar explícitamente sus preferencias ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) en su IPS, lo que garantiza la alineación de las inversiones con sus convicciones.
Además, los inversores disfrutan de una importante ventaja en términos de continuidad. Eventos vitales como la jubilación, una herencia o la pérdida del cónyuge suelen generar cambios en la estrategia financiera. Contar con un IPS permite una evaluación y revalorización estructuradas durante estas transiciones, lo que reduce la posibilidad de tomar decisiones financieras reactivas o improvisadas.
También es importante recordar que un IPS no es estático; debe evolucionar junto con sus circunstancias financieras. Un IPS bien mantenido incluye revisiones programadas, generalmente anuales o ante cambios sustanciales en la situación financiera, el perfil de riesgo o las condiciones del mercado. Esto garantiza que el documento siga siendo relevante y viable durante décadas. En resumen, un IPS es más que una formalidad: es una salvaguardia financiera. Protege a los inversores de las tendencias humanas del miedo, la codicia y la inacción, aumentando así las probabilidades de alcanzar el éxito a largo plazo. Incluso los inversores más modestos se benefician, ya que la estructura de la inversión a menudo genera rendimientos extraordinarios simplemente mediante un comportamiento disciplinado.
Crear una Declaración de Política de Inversión puede parecer abrumador, pero al abordarlo paso a paso, el proceso se vuelve manejable y perspicaz. Tanto si invierte por su cuenta como si trabaja con un asesor financiero, elaborar su propia Declaración de Política de Inversión requiere un análisis minucioso de su vida financiera y sus objetivos futuros.
A continuación, le presentamos un enfoque estructurado para crear su propia Declaración de Política de Inversión:
1. Defina los objetivos y el horizonte temporal
Comience por definir sus objetivos de inversión de forma clara y cuantificable. ¿Está ahorrando para la jubilación, financiando la educación de un hijo o preservando el patrimonio intergeneracional? Defina un horizonte temporal para cada objetivo: corto plazo (0-3 años), mediano plazo (3-10 años) o largo plazo (más de 10 años). Esto ayuda a determinar la asignación adecuada de activos y la exposición al riesgo.
2. Determinar la tolerancia al riesgo
La tolerancia al riesgo incluye tanto su disposición a asumir riesgos financieros (capacidad emocional) como su capacidad para absorber pérdidas (capacidad financiera). Considere la edad, la estabilidad de los ingresos, las necesidades de liquidez, la experiencia en inversiones y la comodidad psicológica con la volatilidad. Incorpore expectativas realistas de riesgo-retorno para evitar un desajuste entre la ambición y la fortaleza.
3. Establecer una estrategia de asignación de activos
La asignación de activos es la piedra angular del diseño de una cartera. Con base en sus objetivos y tolerancia al riesgo, especifique ponderaciones objetivo para clases de activos como acciones, bonos, efectivo, bienes raíces o alternativas. Utilice datos históricos y modelos probabilísticos para comprender cómo podrían comportarse las diferentes combinaciones en diversas condiciones económicas.
4. Establecer criterios de selección de inversiones
Aclare qué tipos de inversiones están permitidas en su asignación. ¿Invertirá en valores individuales, fondos mutuos, ETF o carteras gestionadas? ¿Hay algún sector, geografía o tipo de empresa excluido por razones éticas o estratégicas? Si prefiere la inversión ESG, describa cómo se aplicarán estas preferencias.
5. Defina las reglas de seguimiento y reequilibrio
Especifique cómo y cuándo se revisará su cartera (trimestralmente, semestralmente, etc.). Incluya umbrales de reequilibrio que activen el ajuste de su asignación estratégica (por ejemplo, una desviación del 5%). Describa quién es responsable de ejecutar las operaciones y revisar las métricas de rendimiento en comparación con los índices de referencia.
6. Documente las funciones de gobernanza y asesor
Si trabaja con asesores, fideicomisarios o comités de inversión, aclare sus funciones por escrito. Defina quién tiene autoridad sobre las decisiones de reasignación, cómo se abordan los conflictos de intereses y cómo se cumplen los estándares fiduciarios. Incluya disposiciones para la contratación o sustitución de proveedores de servicios según sea necesario.Una vez completada, formalice la IPS como documento firmado. Las copias impresas y digitales deben mantenerse de forma segura, con acceso permitido a todas las partes interesadas. La IPS debe revisarse anualmente o ante cambios significativos en la vida o el mercado, asegurándose de que se mantenga alineada con la evolución de sus realidades financieras.Como documento dinámico, la IPS se centra menos en la predicción y más en la preparación. Proporciona una base sólida para una inversión reflexiva y basada en la evidencia, ayudándole a evitar errores de comportamiento comunes y a mantenerse en el camino hacia sus objetivos, independientemente de la volatilidad del mercado o las sorpresas de la vida.
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